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'Silicon Valley' se despide por todo lo alto: la serie de HBO da un gran cierre a la historia de Pied Piper
Críticas

'Silicon Valley' se despide por todo lo alto: la serie de HBO da un gran cierre a la historia de Pied Piper

Nunca hizo tanto ruido como otras series de HBO, pero ‘Silicon Valley’ ha sido durante seis temporadas una de las mejores comedias que uno podía encontrar en televisión. Es cierto que llegó un punto en el que podía dar la sensación de estar volviendo sobre las mismas ideas, pero nunca perdió su frescura característica, un mal habitual en las sitcom, y tampoco lo ha hecho en el estupendo episodio final de la serie.

Ha de reconocer que esta sexta temporada no me estaba dando la sensación de ser una despedida, quizá porque todo apuntaba a un lanzamiento exitoso tras la multitud de piedras que había ido encontrando Pied Piper por el camino. Apenas han hecho falta un par de minutos de episodio para que todo empezase a encajar y que quedase claro que ‘Silicon Valley’ no iba a ir por el camino fácil.

A partir de aquí encontraréis spoilers del episodio final de 'Silicon Valley'.

El fracaso necesario

Escena Silicon Valley

Hasta ahora creía que el uso de la inteligencia artificial creada por Gilfoyle era una ocurrencia para encauzar todo en la dirección necesaria para que Pied Piper al fin disfrutase de forma sostenida de las mieles del éxito. Sin embargo, a lo largo de las temporadas habíamos ido viendo cómo Richard y los suyos podían pasar de lo más alto a lo más bajo -y viceversa- con una facilidad asombrosa y los showrunners Mike Judge, también cocreador de la serie, y Alec Berg han optado por una conclusión lógica pero quizá atípica para lo que estamos acostumbrados.

Desde el momento en el que el episodio nos lleva diez años adelante en el tiempo con la elaboración de un documental alrededor de Pied Piper queda claro que algo raro pasa, despejándose toda duda en el momento en el que Richard pone cara rara al recordar lo bien que iban las cosas tras lo sucedido en lo que vimos en el anterior episodio. Dos minutos. No ha hecho falta más para reconducir la situación y prepararnos para lo que estaba por venir.

Y es que el destino más probable para una compañía es el fracaso, pero normalmente será por todos los errores que ha cometido y no precisamente por todo lo contrario. Ahí es donde ‘Silicon Valley’ ha encontrado la forma de diferenciarse una vez más del resto sin renunciar a usar ese toque emocional clave para conseguir una verdadera sensación de cierre para los personajes que nos han acompañado durante tantos años.

Un cierre muy satisfactorio

Imagen Silicon Valley

Sin embargo, ‘Silicon Valley’ se tenia reservadas varias sorpresas a lo largo del episodio como el futuro nunca aclarado de Laurie o ese intento de hacernos creer en una breve reaparición de Erlich resuelto de forma la mar de divertida y muy consecuente con todo lo que había planteado la serie previamente. Eso sí, el más meritorio es conseguir hacernos creer que ese gran fracaso de Pied Piper podría llegar por el lado contrario al que esperábamos. A fin de cuentas, para ellos iba a serlo de una forma u otra sucediera lo que sucediera.

La primera clave para lograrlo es no incidir nunca más de la cuenta en nada, incluso el proceso por el que Richard acepta la solución planteada por Gilfoyle se desarrolla de forma fluida, estando todo aliñado con esa comedia absurda tan presente en los inicios de la serie y que poco a poco ha ido difuminándose sin llegar jamás a desaparecer y volviéndose a potenciar siempre que la ocasión. Y es que Pied Piper ya no era una compañía novata y cada vez había más en juego, pero detrás de ella seguían las mismas personas.

Son precisamente esas peculiaridades de la serie por lo que no desentona lo más mínimo el motivo por el que su plan está a punto de irse al traste. Todo está bien pensado e incluso el cameo de Bill Gates encaja a la perfección cuando podría haber sido algo que nos distrajese del verdadero objetivo del episodio: dar un cierre a los protagonistas que a su manera represente que han conseguido la felicidad, pero sin dársela por el camino fácil. Quizá por ello se sienta más satisfactorio que lo que habría sido lo que muchos esperábamos.

En resumidas cuentas

Gracias por todo, ‘Silicon Valley’. No tendrás la fama de otras series, pero has sabido ser entretenida en todo momento y despedirte en tus propios términos con un estupendo episodio final que da cierre a la historia de Pied Piper por todo lo alto.

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