'Tenderness: La ternura del asesino', insatisfactorio drama de personajes con muy poco de thriller

'Tenderness: La ternura del asesino', insatisfactorio drama de personajes con muy poco de thriller
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'Tenderness: La ternura del asesino' (Tenderness') se está vendiendo como un thriller, pero se trata en realidad de un drama sobre la psicología de las mentes enfermas y sobre una dependencia tan fuerte que va en contra de los instintos de supervivencia. Es un film contemplativo y sumamente pausado, donde el principal aliciente es el retrato psicológico de una joven desquiciada y los secundarios son una bella banda sonora y la atmósfera que se crea, en parte, gracias a ella.

Esta película, de John Polson, se estrenará este viernes, 20 de noviembre. Cuenta con Russell Crowe en un papel casi anecdótico y con Laura Dern en una colaboración. Está verdaderamente protagonizada por Jon Foster, Sophie Traub.

La indefinición en el tono que ha permitido que los encargados del márketing de la película la publiciten como lo que no es, por mucho que en este sentido sirva para lanzar ganchos a los espectadores potenciales, se percibe como una de las flaquezas de 'Tenderness: La ternura del asesino'. Se introducen en la trama ingredientes policíacos, como, por ejemplo, el personaje de Crowe, que no forman parte de la historia y que, por ello, hacen que el auténtico foco de atención pierda fuerza dramática.

Es interesante que no sea al asesino a quien analiza la película psicológicamente, sino a un personaje que todos esperaríamos que tuviese una mente más saludable, pero que en realidad sufre mayores trastornos. Sin embargo, a medida que la trama se va complicando, el retrato psicológico de la chica, que era lo mejor o casi lo único bueno del film, se va desdibujando. Los autores asocian su psicopatía con un comportamiento errático en lugar de buscarle acciones congruentes con su problema. Así llegamos aun final precipitado y absurdo, lo mires por donde lo mires.

La elección de la actriz protagonista para el papel es perfecta y la interpretación de Sophie Traub de esta perturbada es impecable. El joven asesino, Jon Foster, está algo menos convincente, aunque correcto. Crowe, por muy gran actor que sea en otras producciones, aquí no puede aportar nada, no sólo porque su papel sea escaso, sino porque está dibujado con tremenda torpeza, ya que se comporta de manera obsesiva sin que se nos haya hecho comprender por qué, además de tener, en ocasiones, reacciones casi infantiles ante burdas provocaciones de los adolescentes.

La información que el film se guarda y que se recuperará a modo de flashbacks es previsible, lo cual no es un problema porque el dato carezca de la capacidad de sorprender —ya que la sorpresa es un efecto barato dentro del cine—, sino porque gran parte de la narración se orquesta alrededor de la revelación de un hecho que ya conocemos, así que todas esas escenas en las que se nos va aportando cada vez más, de forma tan paulatina, se nos podrían ahorrar.

Existe algún otro sinsentido en la película, como la imposible visión telescópica nocturna de la chica desde la montaña rusa, que entra en de ese grupo de defectos menores de un film que, normalmente pasas por alto, si el conjunto te ha agradado. Pero cuando está dentro de un continuo de absurdos e incongruencias, acaba por parecer un insulto a la inteligencia del espectador.

'Tenderness: La ternura del asesino', con todo ello, demuestra ser una cinta cargada de intentos y probablemente de buen material —habría que leer el libro de Robert Cormier para confirmarlo—, pero fallida casi por completo en todas sus buenas intenciones. Se hace pesada y, según se acerca a su final, se convierte en molesta por sus continuos sinsentidos. No hay que tener en cuenta únicamente que no se trata del thriller que nos han hecho creer, sino también que ni siquiera como retrato psicológico está lograda.

Mi puntuación:

2
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