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'The Tall Target', Anthony Mann y el suspense

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Anthony Mann ha pasado a la historia por haber dirigido sobre todo un buen puñado de excelentes westerns, destacando sobremanera aquellos que hizo con James Stewart, uno de los rostros más característicos del género. También al final de su carrera, el director se especializó en superproducciones muy típicas de los años 60, alguna de las cuales se rodó en nuestro país, en la época en la que el todopoderoso Samuel Broston quiso convertir España en una especie de Hollywood.

'The Tall Target' es uno de los films menos conocidos de Mann, y se adentra en un género en el que Mann no se paró demasiado, pero viendo una película como ésta, a muchos no nos hubiera importado que se parara bastantes más veces, porque tal y como dice mi compañero Juan Luis (que a estas alturas aparte de rasgados, ya tiene los ojos en blanco y negro), la película bien podría estar firmada por Alfred Hitchcock, y hasta incluso no nos habríamos dado cuenta. Es curioso como a veces grandes directores, u otros que no lo son tanto, nos sorprenden en un terreno en principio desconocido para ellos. Al respecto, un servidor está preparando un post, algo dificultoso, sobre cómo hubieran enfocado ciertos directores algunas de las secuencias más famosas de la historia del cine. Y ya que estamos: ¿cómo hubiera realizado Hitchcock 'Winchester 73'?

La mayor parte de la acción de 'The Tall Target' se desarrolla en un tren, en la línea que unirá Ohio con Baltimore, en la que viaja nada más y nada menos que Abraham Lincoln, sobre cuya persona alguien ha planeado un atentado. Un detective, el protagonista de nuestra historia, que una vez fue guardaespaldas de Lincoln, es conocedor de esa conspiración para asesinarlo, pero no tiene pruebas y nadie parece creerle, salvo los asesinos por supuesto, cuya identidad no conoceremos hasta los instantes finales de la película. Hasta ese momento, nuestro protagonista tendrá que demostrar que dice la verdad e intentar desbaratar los planes de los malos de la función.

Mann maneja a la perfección el espacio escénico y el ritmo, casi endiablado, de la trama. Un tren, en la mejor tradición del género es testigo de la intrincada (por momentos) trama de la película, guardando secretos en cada compartimento, sin que sepamos qué nos depara detrás de cada puerta, como tampoco lo sabe el protagonista. Habría que decir que a partir de cierto momento el espectador más avispado puede darse cuenta de quien está detrás de todo con lo que el factor sorpresa ya no lo es tanto. Pero interesa más el saber cómo va a hacer el personaje central para salir del embrollo en el que se mete. Un personaje interpretado por Dick Powell, actor de lo más normalito, pero que en esta película compone perfectamente el papel de hombre desesperado por encontrar la verdad. Como antagonista, un carismático Adolphe Menjou, secundario de lujo donde los haya, quien mantiene un duelo, por así decirlo, de cierta altura con Powell, el cual aguanta bastante bien el enfrentarse a un actor de la talla de Menjou, quien parece habérselo pasado en grande con esta película, por sus intervenciones humorísticas y otras que no lo son tanto. Conviene citar que Menjou protagoniza, si cabe, la mejor secuencia de la película, aquella en la que tienen vital importancia una pistola y una almohada. Sorprendente por la situación establecida, y sobre todo por el manejo del suspense que Mann hace en ese momento, logrando que el espectador se coma las uñas de puro nerviosismo.

Una buena película en la que Mann pareció alejarse de su género predilecto, aunque no demasiado, al fin y al cabo, la acción se desarrolla en un tren, elemento característico de los westerns. Un film que no necesita en ningún momento ser una obra maestra, por sus más que discretas pretensiones, pero que nos descubre a un Mann distinto en cierto modo. Señalar que a pesar de que toda la trama es ficticia, ésta se basó en un hecho verídico: el viaje de Lincoln en ese tren, en el que por supuesto no ocurrió nada. Si queréis echarle un vistazo a esta maja película me temo que tendréis que recurrir a ese animal de carga internacionalmente conocido.

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