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"Cuando se adapta una novela tienes que olvidarla, tenerla solo como referente". Benito Zambrano ('Intemperie')
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"Cuando se adapta una novela tienes que olvidarla, tenerla solo como referente". Benito Zambrano ('Intemperie')

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Comentaba en rueda de prensa Javier Angulo, director de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), que desde que desempeña su cargo al frente de uno de los certámenes cinematográficos más antiguos de este país su deseo es que fuera inaugurado siempre por una película española. Desde 2008 han sido siete las ocasiones en las que así ha ocurrido, contando con la de esta edición, donde 'Intemperie', cuarto largometraje de Benito Zambrano, ha sido el encargado de dar el pistoletazo de salida a la 64ª edición.

"Es un premio enorme poder inaugurar aquí, estoy muy feliz de estrenar en este festival", confiesa el director sevillano. 'Intemperie' narra la epopeya de un niño (Jaime López) que escapa de su pueblo huyendo del capataz con quien vive. Con escasos víveres y una meseta árida y yerma que atravesar hasta alcanzar la ciudad el joven se topa con un pastor (Luis Tosar).

Ambos entablarán una hermosa amistad mientras intentan escabullirse del capataz y sus secuaces. La historia transcurre durante los primeros años del franquismo tras la Guerra Civil. "Es una película sobre el bien y el mal, sobre un ángel (el chico) y un demonio (el capataz)", relata Zambrano.

'Intemperie' es una certera historia acerca de la amistad y el perdón, sobre aprender a doblarse en condiciones y situaciones complejas, como hacen las palmeras, pero no a doblegarse. Un capítulo de esa España profunda durante el régimen de Franco que tan poco representando está todavía en el cine. El próximo 22 de noviembre podrá verse en las salas españolas. Antes pasará por el Festival de cine de Sevilla, tierra del director.

Adaptando la novela de Jesús Carrasco

'Intemperie' es una adaptación de la brillante novela homónima de Jesús Carrasco (editada por Seix Barral en 2013), ganadora de numerosos elogios y premios. Benito Zambrano apunta que la novela no la había leído hasta después de leer un primer borrador del guion: "Se trataba de un libro muy complejo de adaptar, por las atmósferas que describe. Pero la campiña andaluza, seca, me es muy familiar. Yo de niño trabajé mucho en los cortijos. Parece que Jesús escribió la novela para mí".

También Luis Tosar declara que leyó la obra literaria después del guion, lo que agradece bastante. "Si surge la oportunidad prefiero hacerlo así, porque existe un prejuicio inevitable al leer la novela, creo que me beneficia más este método. El material de la novela siempre me aporta al material que ya tengo preestablecido que va a ser con el que finalmente trabaje", aclara el actor.

Juan Gordon, productor del filme, reconoce la elevada cantidad de productoras que estaban detrás del libro. Zambrano, por su parte, se siente agradecido por haber confiado en él para la dirección de este proyecto que contiene componentes temáticos ya vistos en su filmografía.

En cuanto a la adaptación, el realizador afirma que "en el cine no existe el monólogo interno, introducir la cámara en el interior de la cabeza de los personajes, por lo que muchas reflexiones que Carrasco expone en la novela han de explicitarse a través de los diálogos o a través de la propia acción dramática. Y todo eso muy concreto y directo para que funcione en una hora y media. Lo más importante para mí es que una vez se tenga claro por dónde va a ir la película te tienes que olvidar de la novela, tenerla solo como referente".

Sobre esto, Tosar añade que "como espectador yo siempre he sido partidario de que la película se aleje del libro todo lo posible, al tratarse de materiales muy diferentes, y es interesante que cada arte busque su lenguaje".

El paisaje como un personaje más de 'Intemperie'

El secarral en el que se desarrolla la narración es un personaje más de la historia, impregnando a esta la sensación de soledad y abandono de los protagonistas. Rodada íntegramente en Granada durante los meses de julio y agosto, esta cinta supone la primera vez que Zambrano y Tosar trabajan juntos.

Benito Zambrano con Luis Tosar en el rodaje

"El rodaje fue muy complejo, no es fácil rodar en un desierto y con animales", comenta Tosar. "Las ovejas obedecen a un pastor real y evidentemente no iban a acatar las órdenes de un actor que llega allí haciéndole ruidos. Afortunadamente estuvo este pastor asesorándonos antes del rodaje y posteriormente durante la grabación", añade el intérprete.

Hace hincapié Zambrano en las elevadas temperaturas que tuvieron que soportar y en las lluvias que lo sorprendieron algunos días, así como en la complejidad de iluminar cuando se rueda en exteriores: "No puedes pedirle al Sol que se quede un momento en su posición para así no romper el raccord".

Vicente Romero, uno de los villanos, está más que acostumbrado a este rol, al haber representado a varios malos malísimos de nuestro cine español reciente: "En este caso yo no conozco a ninguna persona que sea tan malvada, tan psicópata como para perseguir a un niño hasta el fin del mundo. Por lo que para preparar este personaje empecé a construirlo desde la arrogancia de este señor que se cree superior a los demás, y en ese pasado suyo como torero".

Luis Callejo, quien encarna al capataz, tuvo como referentes a los clásicos malos del western, un género del que pueden observarse claras referencias en la película. En cuanto al rodaje en la meseta granadina ambos reinciden en la dureza que supuso debido al calor sufrido y a grabar con animales.

"Yo estuve a punto de matarme con el caballo", expresa entre risas Romero; "Entre toma y toma salió el animal desbocado, interactuar con el perro fue mucho más fácil". Es sabido que con los animales es difícil conocer cuál será la reacción que van a tener, aunque Callejo recuerda que con los vehículos de motor también tuvieron numerosas dificultades, como con el camión o con el sidecar que tuvo que manejar por esos terrenos.

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