Ya no podremos volver a escuchar "666, the number of the beast" con la voz de Bruce Dickinson sin acordarnos de Ralph Fiennes vestido de manera diabólica y dándolo todo al ritmo de la música. Puede que '28 años después: El templo de los huesos' haya sido un fracaso de taquilla, pero nos ha dejado los primeros grandes momentos icónicos del año, y la gran pregunta es... ¿Cómo demonios lo coreografiaron de una manera tan increíble?
Atención: Obviamente hay spoilers de la película, y si no la has visto no deberías seguir adelante. ¡Luego no valen quejas!
That was real and not just fantasy?
Nia DaCosta, la directora, lo tiene muy claro, tal y como analizó para Entertainment Weekly: "Lo más importante para mí era que fuera aterrador, épico y divertido, pero también que viéramos a los Jimmies como niños. Quiero que parezca que es la primera vez que se lanzan al pogo en un concierto porque, para todos ellos, excepto para Jack, es la primera vez que escuchan música en altavoz. ¿Qué le pasa a tu puto cuerpo si eres básicamente un adulto y nunca has escuchado eso antes?!".
Alex Garland no se lo puso fácil en el guion, donde la describió como si fuera la cosa más épica posible. DaCosta, para llevarlo a la realidad, tiró de imaginación: "Lo fuimos construyendo poco a poco. Mis diseñadores de producción son increíbles. Vienen del mundo del teatro y la moda, los eventos en directo y las actuaciones en vivo. Así que sabía que eran las personas perfectas para ayudarme a resolver esto". Y vaya que si lo hicieron: tardaron dos noches en rodar la secuencia, hubo un aro de fuego real en el centro y, por supuesto, Fiennes estaba en el meollo.
Estaba muy motivado, sin camiseta en mitad de la noche, haciéndolo una y otra vez. Yo le decía: "¿Quieres un descanso?". Y él respondía: "No, ¡vamos otra vez!". Creo que sabe que si no te comprometes, luces mal. En toda esta película, si lees el guion y ninguna parte de ti decide hacerlo, luego dirás: "Bueno, no voy a llegar hasta el final".
Y tenían que tener cuidado, porque al fin y al cabo es un respetado actor al lado tanto de un aro de fuego como de unas calaveras inflamables que tenían que mojar entre tomas para asegurarse de que no ocurriera ninguna desgracia. Para asegurarse de que lo captaban todo, DaCosta tiró de una configuración de tres cámaras para la actuación, ya que solo podían hacerlo tres o cuatro veces. Por suerte, Fiennes nunca dejó de darlo todo, como le dijo a SyFy: "La resistencia de este hombre es una locura, creo que lo hicimos toda la noche. Una y otra vez. Hacía mucho frío. Él estaba sin camiseta. Fue una locura. Y luego teníamos a esos niños allí que decían: '¿Qué está pasando?'".
La propia directora afirma que "Cada toma fue espectacular. Tras cada una, todo el mundo aplaudía, fue increíble. Es una absoluta locura, pero fue fantástico". Lo mismo pensaron en Iron Maiden, que, tal y como le contaron a Planet Rock, "No dejamos que mucha gente utilice nuestra música, pero con el ambiente británico de esta saga, y sabiendo que Danny Boyle, Alex Garland y Nia DaCosta la hicieron, ¡era un riesgo calculado!".
Ah, y si te estabas preguntando si el personaje y su vestimenta eran realmente una referencia al villano de 'Harry Potter', deja que el propio Fiennes te conteste: "No sé si estaba canalizando a Voldemort en absoluto. Creo que estaba canalizando una parte de mí que no tiene permiso para hacer esa mierda muy a menudo". No hay ninguna escena de Voldemort tan absolutamente demencial como esta, eso seguro.
En Espinof | Las películas más esperadas de 2026
Ver 1 comentarios