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Por qué 'Neon Genesis Evangelion' sigue siendo un anime fascinante y revolucionario
Animación

Por qué 'Neon Genesis Evangelion' sigue siendo un anime fascinante y revolucionario

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Pocas series pueden causar conmoción más de veinte años después de su estreno. Llegar a trending topic, copar titulares y estar en la boca de todo el mundo se suele reservar a los eventos culturales del momento, lo nuevo entre lo nuevo, relegando lo ya pasado al culto y al juicio de la historia. Pero ese no es el caso de 'Neon Genesis Evangelion'.

A su anuncio de que podrá ser vista por streaming por primera vez en Netflix, la serie de anime consiguió que se volviese a hablar de ella como si hubiera sido recién estrenada. ¿Pero a qué se debe tremenda conmoción?

Lo fácil sería decir que la principal razón es que, siendo una serie que no tiene una edición en formato doméstico decente ni ha sido jamás emitida por streaming, la posibilidad de que llegue a una nueva generación de espectadores ha hecho que la gente se venga arriba. Pero entonces estaríamos saltando directamente a la conclusión.

La verdadera razón de la conmoción, la base que subyace a tanto ánimo encendido, es que Evangelion es una serie de culto que ha logrado a lo que todo producto cultural aspira: ser una referencia intergeneracional que trascienda su nicho de mercado.

Los orígenes de Evangelion

'Neon Genesis Evangelion' se emitió entre octubre de 1995 y marzo de 1996 con, en principio, un público objetivo en mente no del todo clásico: otakus adultos con un interés genuino por las historias de robots gigantes. Esto era excepcional porque, históricamente, las series de mechas han ido dirigidos a los niños.

Y si bien es posible afirmar que sagas como 'Mobile Suit Gundam' o 'Armored Trooper VOTOMS' difícilmente puedan considerarse como infantiles, la idea de hacer una serie de mechas dirigida explícitamente hacia adolescentes y adultos no era algo corriente para la época.

Ahora bien, 'Neon Genesis Evangelion' no engañaba a nadie. Ya desde su primer capítulo, era evidente que la violencia, la psicología de los personajes y la estética contaba más que la acción o la pura exhibición masturbatoria de brutos mecánicos. Algo que hizo que tuviera, desde el principio, un público fiel que la seguiría con verdadero entusiasmo.

¿Y de qué trata? Básicamente, de un presente alternativo donde unas misteriosas criaturas gigantes, llamadas ángeles, han llevado a la humanidad al borde de la extinción, siendo la última línea de defensa de esta una serie de robots humanoides, llamados EVA, que sólo pueden ser pilotados por una serie de personas muy específicas que logren sincronizarse emocionalmente con los robots.

Y como por todos es bien sabido, cuando el ser humano es más emocionalmente sensible (e inestable) es durante la adolescencia. De ahí que todos sus pilotos sean jóvenes adolescentes peleando a muerte contra criaturas que nadie sabe de dónde proceden en máquinas monstruosas que, necesariamente, habrán de traumatizarles de por vida.

Al final, toda la serie gira alrededor de esa idea. El impacto psicológico que tienen las batallas y la responsabilidad que se pone sobre ellos. A fin de cuentas, no hablamos de soldados. Ni siquiera de adultos. Hablamos de gente en la etapa más emocionalmente vulnerable de su vida, teniendo que sincronizarse con monstruos biomecánicos para acabar con criaturas que quieren destruir a la humanidad.

Neon Genesis Evangelion

Todo mientras van al instituto, descubren la extensión de sus deseos y lo que significa vivir en sociedad. Esa es la razón de su popularidad. Por qué fue revolucionara en muchos aspectos.

En Evangelion era posible sentirse identificado con los personajes. Cualquier adolescente podía verse reflejado en las inseguridades de sus protagonistas. Cualquier adulto podía reconocerse en esos personajes secundarios siempre entre la angustia y el joie de vivre, intentando fingir que, en el fondo, no siguen teniendo la misma ansiedad e inseguridades que los adolescentes, pero con más mecanismos para gestionarlos.

En otras palabras, 'Neon Genesis Evangelion' no es una historia de heroísmo. Es un reflejo lo más fidedigno posible de la angustia humana.

De dibujo y fotografía

Todo lo anterior no implica que Evangelion no se preocupe por los aspectos más técnicos. Pues se preocupa. Y mucho. Algo que le viene prácticamente de serie a su autor, Hideaki Anno.

Hideaki Anno

Trabajando de animador en 'The Super Dimension Fortress Macross' y en 'Nausicaä del Valle del Viento', lo cual le granjearía una amistad con Hayao Miyazaki que duraría hasta hoy en día, y siendo sus primeras obras como director las excelentes 'Gunbuster' y 'Nadia: el secreto de la piedra azul', Anno puede jactarse de que sus méritos antes de crear la que es considerada hoy su ópera magna alcanzan incluso tener un planeta menor con su nombre, el 9081 Hideakianno.

Como director de Evangelion, no hizo sino demostrar que lo suyo estaba lejos de ser flor de un día. En términos de dirección la serie es una delicia de largos planos contextuales, un montaje dinámico que aporta velocidad al conjunto y gran atención a los detalles simbólicos, tanto en las acciones como en la psique de los personajes.

Pero tampoco hace corto cuando hablamos de todo lo que tiene que ver con el dibujo. Con algunos de los mejores profesionales de hoy en día haciendo sus primeros pinitos en la serie, nombres propios tan relevantes como Hiroyuki Imaishi o Yō Yoshinari, y dos diseñadores excepcionales como base de todo el dibujo, Yoshiyuki Sadamoto encargándose del diseño de personajes e Ikuto Yamashita junto con el propio Anno del de los robots, no hay ningún aspecto de la serie donde no hubiera involucrada al menos una persona de un talento arrollador.

De hecho, cabe destacar especialmente el trabajo de Sadamoto a este respecto. No sólo porque se encargara de dibujar también el manga de Evangelion, sino porque su diseño de personajes fue una parte fundamental de la popularidad de la serie.

Neon Genesis Evangelion

La influencia de la serie

No es un precisamente un secreto que Evangelion tuvo un papel fundacional en el desarrollo del moe, es decir, la estética de chicas monas que despiertan en quien las ve el instinto de protegerlas.

Uno de sus personajes protagonistas, Rei Anamiya, tenía todos los rasgos que, a partir de entonces, se repetirían a lo largo de decenas de personajes, incluso hoy en día: pelo azul, gesto indiferente, cierta torpeza congénita y una forma exagerada de reaccionar ante las cosas, aunque sólo sea por contraste con su típica frialdad. Algo a lo que otro personaje, Asuka Langley, contribuiría al ser su opuesto: pelirroja, siempre certera y extremadamente apasionada y ruidosa para ocultar su propia fragilidad emocional.

De ese modo, entre esos dos personajes concebidos como completos opuestos, se crearía todo el imaginario de lo que hoy conocemos como el moe. Esos rasgos que hacen atractivos a los personajes femeninos al despertar un instinto proteccionista en quien los ve. Pero ese no sería todo el mérito de Sadamoto.

Suya fue la idea de convertir a Misato, jefa de seguridad de la organización NERv y tutora legal del protagonista, Shinji, en una ambivalente girl next door tan incapaz de tomar las riendas de su vida como perfectamente profesional cuando se trata de encargarse de los ángeles y la seguridad de los pilotos. Algo que fue un gran acierto que fue recibido con ruidoso interés, a pesar de su ausencia de rasgos moe.

Al final todo esto es importante porque el público adora a Rei, Asuka y Misato. Y si bien todos los personajes de la serie generan adhesiones y repulsas encarnizadas, el punto al que llegan ellas es inconcebible en prácticamente cualquier otra serie o medio.

La cantidad de fanart, cosplay y, en general, influencia posterior que han tenido en las creaciones de otras personas, es tan descomunal que requeriría un único artículo sólo empezar a explorarlo. Porque, y esto es innegable, parte del fulgurante éxito de la serie fue, precisamente, la complejidad e interés de sus personajes femeninos.

Los personajes femeninos de la serie

El inesperado papel de las mujeres en su éxito...

Esto ha sido siempre la virtud de Evangelion, pero también lo que casi consiguió matarla. Caminar siempre entre el filo de lo que interesa al público de un nicho muy peculiar, otakus (hipotéticamente) adultos, y lo que interesa al público general. Dos cosas que no siempre se solapan y no siempre se hace bien. Pero en realidad nunca descuidaron ninguna de las dos facetas.

En la superficie, la serie era del perfecto gusto de los otakus. Con robots de un diseño único y vistoso, decenas, si es que no cientos, de referencias eruditas a series de mechas de los 70 y los 80 (que ha llevado a que la esposa de Anno, la mangaka Moyoco Anno, lo denomine cariñosamente 'El Rey de los Otakus'), un humor bien encajado y ligerísimas dosis de fanservice, tiene todo lo que piden los otakus y más.

Pero la serie no se limita a ser todo lo que su público espera que sea y nada más.

Para quienes no se consideraban otakus, 'Neon Genesis Evangelion' aportaba personajes de una delicadeza psicológica increíble. Personajes con dudas, aspiraciones y cargas de las que no podían deshacerse. Y, además, todo eso se trataba también de forma activa, no dejándolo como un telón de fondo de falsa profundidad.

Neon Genesis Evangelion

Tratando temas como la depresión, el entendimiento entre las personas, el sexo y los cuidados, fue una serie, en muchos sentidos, revolucionaria, al tratar con naturalidad temas que, generalmente, se han visto minimizados, cuando no directamente invisibilizados, en la ficción.

Eso causó una obvia conmoción. Evangelion no sólo era una buena serie, era una serie diferente. Y eso atrajo a un público que, en principio, le era ajeno: las mujeres jóvenes y de mediana edad que no se consideraban otakus. Si bien la serie no fue desarrollada con ellas en mente, fueron las que demostraron un mayor interés.

Eran quienes más parecían simpatizar con Shinji y no les costaba verse reflejadas en Asuka, Rei o Misato. Mujeres que, lejos de ser perfectas, tienen virtudes y defectos, momentos de debilidad y fortaleza, haciendo que sea fácil empatizar con ellas y sus vicisitudes. También odiarlas, dada la humanidad que desprenden.

Por eso un público generalmente desatendido como son las mujeres, que se ven siempre representadas como estereotipos de género, encontraron en Evangelion algo diferente. Una serie donde las mujeres tienen voz y agencia. Donde no son seres perfectos sino personas, con todas las ambivalencias y contradicciones que ello conlleva.

Neon Genesis Evangelion

...y el esperable desprecio de (algunos) hombres

Irónicamente, que no fuera de manera exclusiva lo que ellos esperaban, también causo el repudio de los otakus. No pudiendo aceptar que se hiciera algo fuera de sus estrictos parámetros, se levantaron en armas. Y la respuesta de Hideaki Anno fue contundente.

Que el final ocurriera exclusivamente dentro de la mente de Shinji (ahorrándonos varios combates a costa de que se extendiera el bulo, completamente falso, de que el final es como es por falta de presupuesto, cuando en realidad fue planificado así desde el principio), las mujeres tuvieran un papel importante en la trama y el propio Shinji no fuera un arquetipo heroico al final, sino un niño asustado que debía aprender a confiar en los otros, enfureció tremendamente a un público que sólo quiere ver fantasías de poder en pantalla.

Algo que se hizo notar en la cantidad de amenazas de muerte que recibió Anno a causa de ese final visto como ignominioso por gente incapaz de comprender las emociones humanas. Porque, además, la intención de Anno era precisamente la contraria. Él quería enviar un mensaje de esperanza.

Quería hacer ver a sus compañeros otakus que hay mundo más allá del 2D, que hay otros seres humanos ahí fuera y que ellos también pueden ser queridos, independientemente de sus gustos o aficiones. Que no se merecen ser excluidos por lo que son y que, con un poco de esfuerzo, pueden ser adultos funcionales sin dejar de disfrutar de las cosas que les gustan. Pero en vez de aceptar la mano que Anno les tendía con cariño desde el otro lado, los otakus decidieron escupirle en la cara.

The End Of Evangelion

Y él actuó en consecuencia

'The End of Evangelion' es una película que amplía lo ocurrido en los dos últimos capítulos de 'Neon Genesis Evangelion'. Rellenando los huecos que dejaba el final de la serie, explica el destino de todos los personajes, que es, como no podría ser de otro modo, infinitamente más trágico del que se daba a entender originalmente.

Eso sumado a que una de las escenas de la película son los escaneos de las amenazas de muerte que recibió Anno y que la película empieza, literalmente, con el protagonista masturbándose a la vista del cuerpo desnudo de una chica comatosa, el mensaje no podría estar más claro.

Hideaki Anno puede ser el rey de los otakus pero desprecia la tendencia de éstos a creerse incomprendidos seres superiores que se merecen tener chicas a sus pies por el hecho de ser buenos tíos.

Porque 'Neon Genesis Evangelion' trata de lo contrario. Trata de aprender a lidiar con nuestros sentimientos y darnos cuenta que vivimos rodeados de otras personas que nos necesitan y a las que necesitamos. Que nadie vive en una burbuja y que todos sufrimos, pero es necesario aprender a gestionar nuestras mierdas sin pretender que otros carguen con ellas por nosotros.

Neon Genesis Evangelion

'Neon Genesis Evangelion' como referente del presente perpetuo

Al final, el éxito de Evangelion radica en cómo interpela a las personas. No es sólo que tenga una estética muy definida, una dirección y un guion excelente, una animación envidiable y una influencia sobre obras posteriores que tiende al infinito. Es que habla de temas que hoy son tanto o más relevantes que en su época.

La naturaleza humana sigue siendo un precario equilibrio emocional. Las mujeres siguen teniendo pocas referencias en la ficción en las que verse reflejadas. Sigue habiendo hombres que sólo quieren masturbarse con mujeres idealizadas mientras se ven representados por reflejos de sí mismo salvando al mundo.

Y, claro está, todos podemos seguir amando u odiando a Shinji por su patológica incapacidad de subirse al robot. Incluso convirtiéndolo en un popular meme que parece no agotarse por más tiempo que pase.

Resulta lógico que se genere todo ese buzz a su alrededor. Que lo siga haciendo en el futuro. Porque la pregunta no es cómo Evangelion ha creado tanta conmoción en las redes, sino cómo podría no haberlo hecho. No cuando, si se trata de los intereses del presente, pocas obras de ficción parecen tan actuales, si es que no inmortales, como 'Neon Genesis Evangelion'.

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