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'Promesas del este', aún existe el buen cine

'Promesas del este', aún existe el buen cine
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Tras ver esta película, recuerdo el final de 'Una historia de violencia' (a partir de aquí spoiler para quien no haya visto la película), la familia sentada a la mesa cenando, cuando llega el personaje de Viggo Mortensen, que acaba de cerrar su sangriento pasado. La familia es consciente que el marido y padre es un asesino, y la fortaleza que demuestra ese padre cuando tiene que recurrir a la violencia se desmorana ante la imagen de su familia, de la que no sabe como va a reaccionar. La secuencia terminaba con su hija poniéndole los cubiertos al padre en la mesa, demostrándole que la vida seguía siendo la misma y que aprenderían a vivir con su pasado. (fin spoiler)

La idea de un Western moderno, que era la anterior película de Cronenberg, se trasforma en 'Promesas del este' en un thriller clásico, y se nota que el director quiere recuperar el cine de los viejos estudios. Y lo curioso es que no soy amante del cine de David Cronenberg, pero si recupero su anterior película, para hablar de su último trabajo, lo único que me viene a la cabeza, es por qué coño no abandonó antes el cine fantástico y de terror para realizar dos genialidades como son sus dos últimas obras. Cierto que a lo mejor estas dos últimas películas no son del agrado de sus más fieles seguidores, pero es que uno disfruta minuto a minuto con el metraje de ambas obras.

Quizás sea exigente, pero visto el año que llevamos, uno se congratula que buenas historias sean llevadas a las pantallas, y que alrededor de ella se junte un buen equipo, que dé a luz una gozada de este calibre.

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Con 'Promesas del este', David Cronenberg y Viggo Mortensen, intentan repetir la jugada de esa pequeña joya (¿por qué al gran cine siempre se le calibra como joya, y ésta debe ser pequeña?), que es 'Una historia de violencia', uniendo a las dos figuras más representativas, unos grandes actores de reparto, allí Maria Bello, Ed Harris y William Hurt, aquí Naomi Watts, Sinead Cusack, Vincent Cassel y Armin Mueller-Stahl (la interpretación de éste último y gran actor, es de las que te deja pegado al asiento, dando más de lo que se ve en pantalla, compone un personaje con mayúsculas).

'Promesas del este', como 'Una historia de Violencia', arrancan de un hecho aislado, forzado por el azar, allí un atraco desencadena toda la violencia, aquí la libreta encontrada por una enfermera entre los únicos bienes de una joven prostituta rusa, muerta tras dar a luz a un niña. A partir de los secretos que esconde esa libreta, que una voz en off nos van desgranando en dosis adecuadas a lo largo de la película, nos adentramos en el mundo de la hermandad mafiosa rusa Vory V Zakone, con sus reglas, que opera en Londres bajo la figura del personaje de Armin Mueller-Stahl y que tiene a su cargo a un descerebrado e "inocente hijo", Vincent Cassel (dirigido que bien está este actor), con un chófer a su cargo que interpreta Viggo Mortensen (da en el clavo con su caracterización), que como su personaje de 'Una historia de Violencia', esconde un pasado, que paulatinamente nos va desgranando la película.

Y a través del interés de gente normal, como es el personaje de Naomi Watts, que quiere saber más sobre lo que le pasó a la niña rusa, vamos conociendo como es la organización mafiosa, sus normas y quehacer diario. Con escenas de violencia (el arranque de la película te deja ya sin aire), fuertes, reales, impactantes, y por lo normal breves (como son las escenas de violencia), en pocas dosis, y bien situadas, entre los excelentes diálogos de esta película (desconozco como llegarán a quedar doblados los maravillosos acentos rusos que ponen todos los actores), escritos por Steve Knight (guionista también de Negocios Ocultos de Stephen Frears), al que conviene seguir la pista en sus próximos textos.

Se podrían contar los defectos de esta película, quizás un final más creíble, pero conviene destacar más sus virtudes, sencillas de enumerar: un regalo de guión, que un director solvente y en estado de gracia, filmando a un reparto que se cree a pie juntillas sus personajes, algo que no abunda.

Será injustamente olvidada en los Oscars, como sucedió con 'Una historia de violencia', pero a la hora de valorar las mejores películas del año, ¿a quién le importan los premios de la Academia? Hay que verla con respeto, y aplaudir, como hicieron en San Sebastian cuando la vieron.

En blogdecine | 'Una historia de violencia', Cronenberg filma su mejor film

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