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Si has disfrutado con 'Thor: Ragnarok' tienes que ver estas 11 aventuras de ciencia ficción y fantasía
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Si has disfrutado con 'Thor: Ragnarok' tienes que ver estas 11 aventuras de ciencia ficción y fantasía

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Thor: Ragnarok’, la última película de Marvel, no solo es una de las comedias absurdas más divertidas del año, también es la demostración de que el cine de superhéroes no tiene por qué estar cortado por un mismo patrón. Con algunos puntos en común con ‘Guardianes de la Galaxia’ tanto en actitud como en tono, Taika Waititi ha logrado hacer suya la película revolucionando la propia trilogía de Thor (o más bien haciendo desaparecer las anteriores).

Compartiendo raíces mitológicas e imágenes pictóricas con mujeres guerreras casi divinas con ‘Wonder Woman’, el subgénero parece querer recoger una herencia de cine fantástico épico con elementos de ciencia ficción muy cultivado, sobre todo, en los años ochenta. Nos adentramos en algunas películas que han ido labrando el camino hacia ‘Thor Ragnarock' con su mezcla new wave de héroes musculosos, naves, espadas y brujería.

Hércules en el centro de la Tierra (Ercole al centro della tierra, 1961)

Uno de los subgéneros más gozosos del péplum son las películas de forzudos mitológicos hechas en Italia. Además, las más divertidas son las que se sueltan la melena con los elementos fantásticos y crean chucherías llenas de monstruos y acción. De entre todas ellas, destaca esta maravilla de Mario Bava, que despliega su imaginario de espeluzne en tecnicolor para describir un Hades de pesadilla. No deja de ser una versión de las dos visitas de Maciste, (otra especie de Hércules), al infierno, pero la escena inicial, con Thor en el averno, tiene mucho que ver con estas películas.

Roma contra roma (Roma contro Roma, 1964)

Sin salir del péplum italiano de los sesenta, con muchos puntos en común a Ragnarok por su espíritu festivo de músculo y porrazo a favor de la épica de matinal, esta discreta muestra del género tiene un elemento que comparte con las fantasías de Tolkien y la villana hermana de Thor. Un brujo que crea un ejército de fantasmas-zombie, mediante magia negra que converge en intenciones con Hela, la malvada hija de Odín que practica la nigromancia con los antiguos ejércitos de Asgard.

Barbarella (1967)

Un tebeo europeo que cobra vida en el viaje psicodélico de una espectacular Jane Fonda, dirigida por su marido Roger Vadim en la era del rock y la liberación sexual. Como una versión de ‘Alicia en el país de las maravillas’ galáctica y provocadora, sus inyecciones de arte pop, diálogos extraños y sana parodia del género marcan un precedente para películas como la de Waititi, quien seguro que se hizo una maratón con esta y otras space-ópera-glam como ‘Starcrash’ (1979) y ‘Galaxina’ (1980).

Flash Gordon (1980)

Si hay un filme que defina la intención petarda de Waititi a la perfección es esta versión del género de aventura espacial como un space-vodevil de trajes imposibles, estética kitsch y escenarios de fantasía y colorín. Todo deliberadamente burdo, con un emperador/villano a lo Fu-Manchú y una memorable banda sonora de Queen que pegaría totalmente para las escenas climáticas de Ragnarok. La caracterización de los nativos de Sakaar, los diseños chillones y la falta de cualquier interés en ser tomada en serio conectan ambas como bestias de la misma especie.

Heavy Metal (1981)

Heavy metal representa el resumen de un estilo de ficción clásico en los setenta y ochenta sublimado en las páginas de los cómics Metal Hurlant, por ello esta antología de cortos animados tienen parte de ese espíritu compartido por Ralph Bakshi, dando en el corto ‘Taarna’ con el resumen de fantasía épica (el heavy) y ciencia ficción (Devo) que impactó en los ochenta y del que tanto bebe ‘Thor: Ragnarok’, que tiene algo de ambos mundos (también musicales). Su herencia continuó en series de dibujos animados como ‘Blackstar’ (1981) o ‘Thundarr the Barbarian’ (1980).

Krull (1983)

La llegada de ‘Star Wars’ revolucionó el panorama fantástico de los ochenta con una subsiguiente explosión de cine de aventuras con intenciones épicas que como ‘Flash Gordon’ trataron de fusionar el aspecto galáctico con bases de literatura y cómic de fantasía post Tolkien. Hay quien define parte de este género como Science-fantasy, y en él te puedes encontrar tan pronto una lucha de espadas, magos y pistolas de láser. ‘Krull’ fue uno de sus mejores referentes y ‘Thor: Ragnarok’ abraza el potingue con entusiasmo.

Roma, año 2072 D.C.: los gladiadores (I guerrieri dell'anno 2072, 1984)

Escoger esta obra de Lucio Fulci, es algo arbitrario, pues en el albor de las películas que se quisieron adherir al éxito de la saga Mad Max y ‘1997: Rescate en Nueva York’ (Escape from New York, 1981), es solo otra más que planteaba un futuro en el que los criminales luchan entre sí en juegos para el entretenimiento. Thor y su destino de gladiador, también tiene algo de aquellas películas, pero la brillantina y el neón de la de Fulci se comunica aún mejor con la de Marvel. También podría ser una heredera de ‘Maciste, gladiador de Esparta’ (Maciste, gladiatore di Sparta, 1964) cruzada con el circo de combates extraterrestres de ‘Arena: Ring de las galaxias’ (1989).

Golpe en la pequeña China (Big Trouble in Little China, 1986)

Reconocida influencia para Taika Waititi, la película más desmadrada de John Carpenter se ha caracterizado por llevar el cine de acción fantástico de Honk Kong a terreno de cine comercial mediante el humor absurdo, a menudo tan idiota y torpón como su protagonista, un Kurt Russell haciendo de antihéroe fanfarrón en el que se mira Chris Hemsworth para su renovada vis cómica del personaje. Por cierto, también tiene muchas, muchas similitudes con el tono camp de la incorregible ‘2013: Rescate en L.A.’ (Escape from L.A., 1996).

Masters del Universo (Masters of the Universe, 1987)

Si con ‘Krull’ y ‘Heavy Metal’ tomaba forma el inconfundible estilo de ciencia ficción fantástica George Lucas, en el mundo de los dibujos animados aparecían adaptaciones para los niños que marcarían el aroma de la ficción juvenil e infantil de toda una generación, con variaciones tan valoradas como ‘Thundercats’. Sin embargo, la adaptación al cine no tuvo mucho éxito, pero nos enseñó que los rubiales cachas, como He-Man o Thor, igual se arrancan con el espadón/martillo (con el poder del grayskull/del trueno, ejem) que con una ametralladora.

Erik el vikingo (Erik the Viking, 1989)

Escenas como la de Thor esperando para pelear hablando con algunos gladiadores podrían haber sido escritas por los Monthy Python, y fue precisamente Terry Jones quien dirigió ‘Erik el Vikingo’, casi la parodia oficial del mítico grupo británico de la mitología nórdica. Así, la aventura de Erik consiste en viajar al Valhalla para pedirle a los dioses que termine la era oscura del Ragnarok. Pero no solo se parece a Thor en su adopción del folklore, claro. Ambas tienen el mismo espíritu de mofa y un héroe poco convencional.

El color de la magia (The Color of Magic, 2008)

La larga serie de novelas cómicas de fantasía ‘Mundodisco’ de Terry Pratchett se ambientan en un reino de fantasía típico, repleto de trolls, enanos y demonios. Son una parodia del camino del héroe, un mago sin talento llamado Rincewind, sin ninguna intención de ser heroico ni ganas de aventuras, pero acaba peleando con monstruos, montando dragones e intentando salvar el mundo de todos modos. Todo con un tono de humor que incluye guerreras Heavy Metal con poca ropa y bárbaros furiosos que podrían ser personajes del Ragnarok de Waititi. Esta miniserie no está a la altura del texto pero sirve para comprobar los parentescos con la que nos ocupa.

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