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Un autor preocupado: las peculiares instrucciones de Lynch para las proyecciones de ‘Mulholland Drive’

Un autor preocupado: las peculiares instrucciones de  Lynch para las proyecciones de ‘Mulholland Drive’
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Gracias al estreno de la fantástica 'Dunkerque', y del poco común surtido de formatos en los que puede verse el largometraje en salas a lo largo y ancho del globo, temas algo olvidados entre los cinéfilos menos habituados a la parte técnica, como la relación de aspecto o las condiciones y entresijos de la proyección, están más candentes que nunca. No obstante, las —justificadas— filias de Christopher Nolan en cuanto a la imagen y el sonido se refieren, no son algo que no hayamos visto antes.

Hace dieciséis años se estrenó 'Mulholland Drive': una de las piezas más redondas dentro de la filmografía del maestro David Lynch en el que la imagen y el sonido cobran especial importancia, siendo elementos clave a la hora de empaparnos de la atmósfera del filme. Fue el peso de este componente audiovisual lo que llevó a Lynch a controlar —o intentarlo al menos— las proyecciones de la cinta, llegando a distribuir este "manual de instrucciones" a las salas con órdenes específicas.

Mulholland Drive Memo

Según puede verse en la imagen, firmada por "tu amigo David Lynch", el director tiene únicamente dos "peticiones inusuales", siendo la primera de ellas elevar el volumen de la proyección tres decibelios por encima de lo normal, algo totalmente lógico a juzgar por el tratamiento sonoro de 'Mulholland Drive' y la densidad de su BSO.

El segundo ruego del señor Lynch está relacionado con la relación de aspecto y y el ajuste de la imagen proyectada sobre la pantalla, solicitando una elevación del encuadre para dar más aire a la imagen en la parte superior. Esto es perfectamente comprensible, ya que 'Mulholland Drive' se concibió como una serie de televisión, rodándose con una relación de aspecto de 16:9 —1.78:1 en cine— en mente, que descompensaría la composición al proyectarse en 1.85:1 no dejando suficiente aire en la parte superior.

Como vemos, las luchas de los cineastas por buscar las condiciones óptimas de proyección para sus trabajos no son algo nuevo, ni un acto del esnobismo que muchas veces se asocia injustamente a los autores.

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