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La que se avecina promete

La que se avecina promete
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La segunda temporada de La que se avecina que estrenó anoche Telecinco fue un ejemplo de ritmo y comedia de situación. No he sido muy aficionada a esta serie, ni siquiera en la etapa de Aquí ni hay quien viva, pero el episodio de anoche tuvo un ritmo alto y las situaciones de enredo planteadas me recordaron bastante a series como Apartamento para tres.

El peso del capítulo se centró en el personaje de Enrique Pastor (José Luis Gil), el concejal, y a través de él se sentaron las bases de las nuevas tramas de la temporada. Me dio la sensación de que, de alguna manera, el concejal ha ido adquiriendo cierto peso y parece que va a focalizar buena parte de las nuevas historias. De hecho, ya se hizo público que en esta temporada va a regentar un bar en el local que antes ocupaba la peluquería.

Me siguen sobrando personajes, como el de Maxi (Eduardo Gómez), el portero, o Fran (Edu García), el hijo del concejal, que lo hacen muy mal. Sobre todo la falta de gracia y la nula interpretación de Eduardo Gómez me resultan escandalosas. A cambio, disfruto enormemente con el señor Recio (Jordi Sánchez). Entre los aciertos destacaría también la descomposición del siempre perfecto Sergio (Adrià Collado) y el paso a un segundo plano de Javi (Antonio Pagudo), que renunció a la presidencia de la comunidad. Veremos si se consolida el personaje de Silvia Abril como hermana del señor Recio o se queda en un cameo, aunque ahora tiene bastante trabajo acompañando al Chikilicuatre. Y se echó de menos a Emma Penella, a la que le dedicaron el final del capítulo con un mensaje de despedida breve pero emotivo.

En líneas generales, La que se avecina puede consolidarse en la oferta de Telecinco. Aunque heredar el jueves de los reality en principio podía parecer un obstáculo lo cierto es que el capítulo de anoche lo vieron más de tres millones de espectadores (20,6% del share), y esa cifra puede ir aumentando si mantienen el tono.

Los guiones derrochaban sentido del humor bien medido y gracias constantes que si bien no llegaron a hacerme tronchar de risa sí que lograron mantener mi atención. A pesar de que el capítulo de anoche fue de reenganche, supieron explotar la frescura, no redundaron en historias pasadas y sentaron las bases del nuevo comienzo. Parece que están encontrando una línea propia y que la identidad de la serie está tomando cuerpo. Esperemos que dure.

En ¡Vaya Tele! | Los nuevos personajes de La que se avecina

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