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'Justo antes de Cristo': una desternillante serie de Movistar+ más cerca de Berlanga que de 'La vida de Brian'
Críticas

'Justo antes de Cristo': una desternillante serie de Movistar+ más cerca de Berlanga que de 'La vida de Brian'

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Nota de Espinof

Movistar+ estrena este viernes 5 de abril la primera temporada de ‘Justo antes de Cristo’, la nueva comedia de Pepón Montero y Juan Maidagán, el dúo detrás de la primera temporada de la añorada ‘Camera café’ y de ‘Los del túnel’, una película que no me cansaré de reivindicar. Ahora tienen la oportunidad de resarcirse por lo desapercibida que pasó la cinta que ambos escribieron y dirigió Montero con una serie de lo más peculiar.

‘Justo antes de Cristo’ arranca unos años antes del nacimiento de Jesús para contarnos el peculiar día a día de un romano que no quiso suicidarse para salvar el honor de su familia que acepta ir al frente acompañado de su esclavo como vía de escape. La propia premisa ya da a entender la multitud de disparates que vamos a encontrarnos y tras ver cuatro de los seis episodios de su primera temporada puedo decir que es divertidísima.

Directa y variada

Escena Justo Antes De Cristo

De entrada puede costar un poco hacerse al tono de la serie, donde reina el absurdo desde el momento en el que vemos a Julián López poniendo cualquier tipo de excusa para no suicidarse ante la desesperación de su familia. Es una forma rápida y directa de poner las cartas encima de la mesa, pero el primer episodio fue con el que menos me reí de los cuatro porque a veces uno necesita aclimatarse a lo que le espera y en ‘Justo antes de Cristo’ se va directo al grano.

A partir de ahí vamos conociendo a los protagonistas de la serie, tarea que no se completa hasta el segundo episodio con la llegada de los personajes interpretados por Cecilia Freire y Priscilla Delgado, el necesario toque femenino a una serie que hasta entonces había sido dominado casi en exclusiva por los hombres. Algo lógico teniendo en cuenta cuando transcurre la historia, pero es entonces cuanto todo termina de encajar en su lugar y uno sigue viendo sin querer parar.

Con anterioridad se había presentado de forma impecable al resto de personajes, planteando situaciones de una fuerza cómica innegable -todo lo relacionado con ese prisionero que llevaba un año esperando ser ejecutado-. Ahí se plantean las semillas de esta historia de romanos con toques de vodevil y con un panorama de personajes que recuerda al cine de Berlanga y luego toca dar el paso adelante que no tarda en llegar.

Todo raya a gran nivel en ‘Justo antes de Cristo’

Fotografia Justo Antes De Cristo

Un gran acierto es la preocupación de la serie porque todo el trabajo de ambientación resulte lo más realista posible, ya que oponiendo eso a las estramboticas situaciones planteadas se consigue que todo resulte aún más divertido. Para ello no hay miedo a jugar con diferentes temas, desde detalles escatológicos que no dejan de ser una curiosa anécdota para construir un episodio hilarante hasta la adicción al sexo del general o la constante presencia de la muerte, pero siempre con una intención cómica.

La constante presencia de lo excéntrico es lo que permite a Montero y Maidagán desplegar su arsenal cómico e ir dotando a cada personajes de rasgos distintivos que permitan a sus actores ser algo más que piezas en el tablero. Por mi parte, siendo especial debilidad por el sutil alcoholismo de Manolo Solo y el singular esclavo con el rostro de Xosé Touriñán, pero nada sería lo mismo sin un inspiradísimo Julián López como un romano malcriado un tanto neurótico.

Imagen Justo Antes De Cristo

Es una alegría ver que López tiene a su disposición un material de primera para abordar su personaje desde una posición más relajada, sin tener que estar remarcando constantemente que lo que hace es gracioso. Ahí los guiones son intachables, siendo divertidos sin subrayados innecesarios y jugando además con comedia de todo tipo, desde el absurdo habitual hasta el humor negro, aunque siempre en las antípodas de ‘La vida de Brian’, en la cual es inevitable pensar de entrada ante una propuesta como la de ‘Justo antes de Cristo’

Y no es que todo valga, es que todo encaja, incluso aquellas bromas que tampoco sean tan divertidas. Su ajustada duración permite a los directores -Montero y Borja Cobeaga- que todo fluya con un ritmo envidiable cuando en el fondo todo lo que se plantea es charlas entre los personajes. Aquí las batallas no son algo que interese, ya que lo más parecido a la confrontación que vemos es un incendio que se utiliza como telón de fondo para una escena hilarante.

En definitiva, ‘Justo antes de Cristo’ es otro gran acierto por parte de Movistar+. Una comedia que deja con ganas de más con un estupendo reparto, unos guiones muy trabajos y en la que todo raya a muy alto nivel. Eso sí, el humor es bastante variado, pero tienes que entrar al absurdo reinante para que realmente te conquiste. Si algo te lo impide -recomendaría darle dos episodios de margen-, no creo que te compense seguir adelante con ella.

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