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Las 13 escenas más impactantes de la saga 'Saw'
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Las 13 escenas más impactantes de la saga 'Saw'

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El estreno de 'Saw VIII' ('Jigsaw') puede que no haya sido suficiente para revitalizar una franquicia que se extendió más de lo deseable tras el inesperado éxito que tuvo en su momento la primera entrega y que para entenderla en condiciones hasta hace falta una guía para no perderse. Seis secuelas se estrenaron hasta que en 2010 parecieron darla por finalizada, pero no han podido resistirse a seguir exprimiendo los sádicos juegos ideados por el personaje interpretado por Tobin Bell.

Por desgracia, la octava entrega no llega a tener ninguna escena mítica en lo referente al uso de la crueldad y el gore, por lo que no nos queda otra que echar la mirada atrás para recordar las 13 escenas más impactantes de la saga 'Saw'. Para su selección nos hemos basado en aquellas especialmente violentas o que te dejan mal cuerpo, prescindiendo en esta ocasión de esos finales sorpresa que tanto han proliferado en el universo de Jigsaw.

La trampa para osos invertida de ‘Saw’

El propio concepto ya resulta escalofriante y la idea de tener apenas 60 segundos para evitar una muerte tan desagradable ayudó a ir asentando el tono macabro que definió posteriormente a la saga. Lástima de esos segundos con un montaje un tanto esquizofrénico que restan algo de impacto a la situación, eso sí.

La venus atrapamoscas de ‘Saw II’

Seguro que no soy el único que tiene una especial aprensión hacia las escenas en las que se dañan los ojos de alguno de los personajes -quizá por eso ‘Angustia’ me impactó tanto cuando era un chaval- y aquí ese ingrediente es suficiente para hacer que te retuerzas incómodo en tu butaca mientras ver a su protagonista intentando dar con la llave con la que podría evitar una muerte horrible.

El pozo de jeringuillas usadas de ‘Saw II’

Los complejos artefactos construidos por Jigsaw tienen su encanto, pero a veces no hace falta más que pensar en algo que provoque escalofríos a la gente y hacerlo a lo grande: un enorme pozo de jeringuillas usadas a saber por quién en el que va a resultar prácticamente imposible llevarse varios pinchazos. Cierto que no es impactante en términos de gore, pero el mal rollo que transmite es indiscutible.

La trampa del depósito de ‘Saw III’

Una prueba de que se puede ser impactante de otra forma. De hecho, probablemente sea más incómoda que la mayoría de las otras, pues un juez está a punto de ser procesado por una máquina junto a carne de cerdo triturada y su única salvación está en un hombre que perdió a su hijo y vio cómo el responsable recibía una condena bastante suave por la persona a la que puede dejar morir. Además, la forma de salvarle es quemando una serie de posesiones de su hijo muerto. Da más rollo esto que el elevado sadismo físico de la que viene a continuación en la película.

La trampa del ángel de ‘Saw III’

Dolor garantizado. Por un lado te enfrentas ante la posibilidad de que te abran literalmente el pecho con una trampa que al menos a mí me trajo a la mente ciertos métodos de tortura muy de moda hace en siglos, pero es que su alternativa es meter el brazo en un recipiente repleto de ácido para dar con la llave. Una buena demostración de lo retorcida que podía llegar a ser esta franquicia, pues aquí no había en realidad escapatoria posible.

La trampa del mausoleo de ‘Saw IV’

Una trampa por parejas, aunque no por ello tiene nada de romántico. De hecho, ni siquiera pueden comunicarse correctamente, ya que uno de ellos tiene los ojos cosidos y el otro la boca, lo que aumenta su nerviosismo y garantiza un final trágico para al menos uno de ellos. ¿El motivo? Acaban activando un mecanismo que les va estrangulando lentamente. No tardan en reaccionar y, bueno, digamos que es una escena generosa en contenido gore...

La trampa de los bloques de hielo ‘Saw IV’

La despedida de Darren Lynn Bousman de la saga tras ocuparse de las tres primeras secuelas. Tensión por todas partes, ya que el que sostiene al personaje interpretado por Donnie Wahlberg, pero la peor parte es que en su cabeza tiene un mecanismo vinculado a la puerta que en caso de abrirse, le reventaría literalmente la cabeza con dos grandes trozos de hielo. Creo que sobra decir que es lo que acaba sucediendo…

La trampa del péndulo de ‘Saw V’

El segundo y juraría que último juego en el que la víctima simplemente no tenía posibilidad alguna de salir con vida. Saber eso de antemano le habría dado una intensidad extra, pero ya de por sí logra hacértelo pasar mal al verle dudando sobre su sacrificar sus manos para salvar la vida para descubrir que lo que había conseguido en realidad era acelerar su ejecución. Una genialidad de la crueldad.

La trampa de la sangre de ‘Saw V’

En no pocas ocasiones eran más horribles las formas de conseguir escapar de una muerte segura que la forma en la que esta se produciría. Este es un ejemplo perfecto de ello, ya que los dos personajes tienen que conseguir introducir 10 pintas -algo menos de 5 litros- de su sangre en un recipiente de cristal para conseguir que la puerta de abra. Para ello cuentan con los medios necesarios, ¿pero qué garantías tienes de que tu cuerpo aguante lo suficiente para poder escapar de allí una vez hayas completado la tarea?

La trampa de la ofrenda de la carne de ‘Saw VI’

Una lógica evolución del reto de la trampa. Si allí tenías que dar mucha de tu sangre, aquí tienes que prescindir de trozos de tu cuerpo. Una frenética carrera contra el reloj en la que la sangre brota de forma generosa. Eso sí, a estas alturas ya veíamos esto más como una forma de superarse a sí misma por parte de la saga para darnos diversión gore.

La trampa del carrusel de ‘Saw VI’

Seis personas y solamente puedes salvar a dos, con la particularidad de que son ejecutivos de una compañía de seguros especialistas en buscar pequeños defectos para no pagar nada a sus clientes. Seguro que más de uno se quedó con las ganas de que no eligiera a nadie para que todos ellos palmasen...

La trampa del coche de ‘Saw VII’

Una trampa para cuatro que encima cuenta con el aliciente de que uno de ellos, el que se encuentra dentro del coche con la espalda literalmente pegada al asiento, es Chester Bennington, el recientemente fallecido cantante de Linkin Park. Solamente su parte, en la que está obligado a arrancarse la piel de la espalda, ya nos hace sufrir, pero ojo al gran colofón por no completar su tarea a tiempo….

La trampa de los decibelios sonoros de ‘Saw VII’

Un hombre tiene que salvar a su publicista de una muerte segura si no logra extraer la llave que está en el estómago de ella. ¿Cuál es el truco? Que ha de usar un anzuelo que irá desgarrándola por dentro y si ella hace algún sonido, la máquina que acabará con ella acelerará el ritmo. Uno sabe que en un momento u otro ella cederá al dolor y la escena logra estirarlo al máximo con sangriento resultado...

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