Cuando una serie se convierte al principio en algo muy especial, luego cuando tropieza la sensación es rara en lo que buena parte de los espectadores confiamos en que pueda superar los obstáculos que, al menos a mi juicio, se autoimpuso. Después de dos temporadas incontestables y otras dos en las que se rompió el hechizo, 'The Bear' regresa este viernes 26 con su temporada 5 y final. Y merece muchísimo la pena.
La verdad, tenía bastantes dudas. Si bien la cuarta temporada remontó algo el vuelo después de una temporada 3 algo anodina y olvidable, no las tenía todas conmigo. Sobre todo cuando el especial 'Gary' no me terminó de entusiasmar. Sin embargo, su existencia como episodio independiente estaba muy justificado ya que no encajaba ni con el tono ni con el hilo conductor del final que 'The Bear' se merecía.
Tal como nos avisaba la sinopsis, estamos al día siguiente de la dimisión de Carmy (Jeremy Allen White), con el contador a cero y el restaurante afrontando el que probablemente vaya a ser su último servicio. Aquí Christopher Storer, creador de 'The Bear', toma una decisión muy interesante en tiempos de 'The Pitt': que la temporada transcurra en un solo día.
La cocina más cómica
Hay también otra decisión tomada más que interesante. Uno de los grandes debates en torno a 'The Bear' viene generada por su inclusión en las categorías de comedia en los premios siendo una serie tan decididamente dramática. Aquí desde la serie parece haber dicho un "sí, somos comedia" y, sin dejar de tener sus toques de drama, sus tensiones e incluso su ternura, es también la temporada más divertida.
Estos dos factores aportan urgencia y una vibración extra (ni qué decir de la música electrónica para meternos en ambiente) que hace que de todas las temporadas, esta sea la que más engancha. Ya los personajes están más que desarrollados, ya no son necesarios episodios más introspectivos, ni flashbacks (de ahí la existencia de 'Gary' como especial), son nuestra familia, conocemos sus traumas... es hora de ir al grano y darlo todo.
No es que no tengamos desarrollo de personajes, e incluso se permiten el presentar nuevos personajes, es que ya la serie está enfilada y no necesita más que coger carretera y llevarnos por los giros, baches y tormentas tanto figuradas como literales que tienen que atravesar unos personajes conscientes del futuro incierto.
De esta manera, tenemos un no parar, de principio a prácticamente fin (he podido ver 7 de los 8 episodios que componen la temporada) y las sensaciones nunca han dejado de ser buenas. Sobre todo porque, si bien parecen navegar en un tono algo distinto de lo habitual, Storer, Joanna Calo (que por primera vez ni escribe ni dirige) y compañía han creado una temporada en la que todo está en su punto y engrasado.
Puede que de primeras choque este fluir, este ritmo, pero desprende unas ganas de terminar la serie en alto por parte de todo el equipo. Tanto guionistas como directores como el reparto. En definitiva, 'The Bear' ha sabido recompensar la paciencia de sus fans con una temporada soberbia, vibrante y que da a la serie el final que, creo, se merecía. Intuyo que a alguno no le gustará pero a mí me ha entusiasmado.
En Espinof | Las mejores series de Disney+ en 2026
Ver 0 comentarios