Ahora nos resulta casi imposible de imaginar, pero en la temporada 8 de 'Los Simpson', aún metidos en plena "edad dorada", muchos estaban convencidos que la serie estaba dando sus últimos coletazos. El programa había pasado de ser el trigésimo más visto con 12 millones de espectadores al 75, con apenas 8 millones, y en Fox empezaron a pedir soluciones a la desesperada. Por ejemplo, que un nuevo personaje apareciese en la casa sin mayor explicación, un añadido para levantar el público. Poco esperaban que aquella sugerencia acabaría convirtiéndose en uno de los mejores episodios de toda la serie, el mítico 'Rasca, Pica y Poochie'.
¡Reciclad siempre! ¡Hasta hartaros!
"Mi nombre es Poochie, salgo por la tele, soy mitad Joe Camel, mitad Fonzarelli. Soy el hippie can de la ciudad del rap, un surfista rap y os vais a enterar". La primera vez que el mundo se enfrentó a Poochie fue mediante un rap que ya estaba pasado de moda incluso en 1997, cuando se le presentó como el estereotipo de lo que las empresas creían que era "guay" por aquel entonces: gorra con la visera hacia atrás, monopatín y gafas de sol. Es una primera toma de contacto hilarante y que demuestra lo buena que siempre ha sido 'Los Simpson' contraatacando.
Sin embargo, la primera versión de este corto de Rasca y Pica era muy distinta, destinada exclusivamente a causar la rabia entre los fans y convertirlo, como bien decía el tío de la tienda de cómics (por primera vez en este capítulo), en "El peor. Episodio. De la historia". Era David Cohen, el guionista, quien lo desvelaba en los audiocomentarios del DVD de la temporada 3.
Rasca y Pica son trabajadores en la mina de oro de Poochie. Poochie se sienta en un trono de terciopelo rodeado de bolsas de dinero. Bebe champán mientras les azota y les da una charla sobre el valor del trabajo duro en una sociedad capitalista. Finalmente, Rasca y Pica se hartan y planean su venganza. Deciden que Rasca le entregará a Poochie una bolsa de dinero falso. Pica se esconderá en secreto dentro de la bolsa, y cuando Poochie levante la bolsa para inhalar el dulce aroma del dinero, el ratón le pinchará en la nariz con una jeringuilla llena de veneno.
Pica se mete en la bolsa y Rasca se la entrega a Poochie, pero el plan sale mal porque Poochie se ofende por lo pequeña que es la bolsa de dinero. Para demostrar lo poco que le importa, le prende fuego y lo utiliza para encender su cigarro. El esqueleto en llamas de Pica cae de la bolsa en llamas y la jeringuilla aterriza en el dedo del pie de Rasca y lo mata también. Poochie dice: "Bueno, siempre puedo usar mis millones de dólares para contratar a más trabajadores. Ese es el poder del dinero". Fin.
La idea es muy, muy loca, y nada que ver con lo que vimos finalmente: para Cohen, Poochie tenía que molestar no por ser un surfero moderno y rapero, sino por ser un millonario ególatra y alejado de la realidad. En última instancia, acertaron cambiándolo por ese corto donde Rasca y Pica nunca terminan de llegar a la fábrica de fuegos artificiales, y el perro pasó a la historia como uno de los mejores personajes episódicos de la historia de 'Los Simpson'. Poochie ha tenido cameos posteriores, pero aún nadie se ha atrevido a traerle de vuelta. Eso sí, con el continuo ambiente revival de la serie actual, que nadie dude que ocurrirá tarde o temprano.
Por cierto, Cohen no solo lanzó una pulla a la cadena con este personaje: además, cumplió los deseos de Fox e introdujo, de la nada, a Roy, un adolescente que vive con el "señor y señora S" y que se despide al final del capítulo. Por cierto, el personaje originalmente se creó para aparecer en una realidad alternativa en un especial de la Casa-Árbol del Terror, pero su labor aquí es infinitamente más divertida. Las audiencias volvieron a subir, Fox reconoció su error y todos pudimos seguir disfrutando de la serie, reciclando... ¡Hasta hartarnos!
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