"La carta no se entiende nada y de pollo a la brasa no hay nada"; "Llevamos más de media hora y no saldio (sic) ni el entrante"; "Es una vergüenza que la mesa de al lado me an (sic) ofrecido comida por que están tardando muchísimo a la hora de traer el entrante"... Estos son algunos de los mensajes por los que Alberto Chicote tuvo que pasar en WhatsApp, preocupado, mientras asistía al típico y desastroso servicio de cenas en el Gastrobar Terelita durante el último episodio de 'Pesadilla en la cocina'. Solo había un problema: todos estos perfiles eran del equipo de rodaje.
Chicote, chico, te han pillado
El 17 de septiembre se emitió un nuevo episodio de la temporada 10 del reality, en el que Chicote trataba de ayudar a un restaurante de Alcorcón, el Gastrobar Terelita, de la manera habitual: qué malo está todo, qué mal os lleváis, yo os enseño, cambiamos el menú, todo ha salido bien. Lo de siempre. Solo que esta vez, por marear un poco, el equipo decidió que todos los comensales pudieran participar en un grupo de WhatsApp dando su opinión sincera sobre el servicio.
Hasta ahí bien. El problema es que, en dicha conversación, los supuestos clientes tenían nombres como "Mireya Guion Warner" o "Andrea Telf Produ" al lado del logo de Warner, indicando que, o bien eran muy fans de la productora, o bien estaba falseado. Sin embargo, desde Atresmedia han dado una sorprendente tercera vía en Vertele: como a los clientes se les requisa el móvil durante las grabaciones para evitar filtraciones, estuvieron usando los del equipo.
De hecho, afirma que las conversaciones eran cien por cien reales, pero con móviles que no eran suyos. Personalmente, conociendo el ajetreo de un rodaje, me cuesta un poco pensar que alguien de producción vaya a dejar su teléfono durante toda la comida a un comensal. En todo caso, viendo que los mensajes se espaciaban hasta 10 minutos, tampoco parece que el método haya sido eficaz del todo.
Desde su inicio en 2012, 'Pesadilla en la cocina' ha estado en el punto de mira en redes sociales por falsear la realidad para crear espectáculo, además de por el cierre de la mayoría de locales que intentan salvar. Sin embargo, nunca ha habido una muestra tan clara de que la realidad está, como poco, modificada a su antojo. La pesadilla ha dejado la cocina para irse al otro lado.
En Espinof | Las mejores series de 2026
Ver 4 comentarios