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'Maldita': una estimulante adaptación del cómic de Frank Miller para Netflix que avanza el camino iniciado por 'The Witcher'
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'Maldita': una estimulante adaptación del cómic de Frank Miller para Netflix que avanza el camino iniciado por 'The Witcher'

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‘Maldita’ se ha convertido en la última gran sensación televisiva de Netflix. La adaptación del cómic de Tom Wheeler, quien además ejerce como showrunner de la serie, y Frank Miller ha llegado con fuerza a Netflix y actualmente ocupa el primer puesto en el Top 10 de la plataforma. Hace unos días ya compartí mis impresiones sobre los cinco primeros episodios y ahora ha llegado de hablar de la primera temporada al completo.

Uno de los aspectos que más me habían sorprendido de ‘Maldita’ era que no tenía miedo a mostrar el lado más sangriento de la violencia, reduciendo al mínimo sus coqueteos con un enfoque juvenil sí presente en otras muchas producciones de Netflix y que solía limitar su interés de forma más o menos pronunciada. Afortunadamente, eso es algo que se ha mantenido en el resto de episodios, dejando la puerta abierta a una segunda temporada que la compañía de streaming ya está tardando en confirmar.

Depurando la fórmula

Imagen Maldita Netflix
A partir de aquí tendréis algún spoiler de la primera temporada de 'Maldita'.

A su manera, podría decirse que ‘Maldita’ abre más el camino iniciado por ‘The Witcher’ en Netflix, es decir, una fantasía épica que no se contenta con ser un mero pasatiempo para el público juvenil. Eso sí, también pule errores, porque la narrativa utilizada por la serie protagonizada por Henry Cavill no estaba todo lo bien llevada que uno desearía. Aquí todo es mucho más claro, saltando de un frente a otro con soltura a través de unas curiosas transiciones que rápidamente se convierten en uno de los rasgos distintivos de la serie.

Además, ‘Maldita’ cuenta con un reparto más amplio en lo referente a personajes con auténtico peso específico en la trama. Es cierto que no todos están igual de bien desarrollados, pero uno sí que entiende sus motivaciones y disfruta en la mayoría de los casos con su aportación a la serie. Seguramente el eslabón más débil sea Devon Terrell como Arturo, ya que le falta ese toque de carisma que requiere el personaje y no lo compensa con el vigor dramático necesario.

Eso afecta a ese inevitable interés romántico que surge entre su personaje y la gran protagonista de la función, interpretada con soltura y convicción por Katherine Langford, el cual adquiere mayor importancia en el segundo tramo de temporada. No es que lo haga insoportable, pero el interés decae de forma clara y uno desearía que Nimue se hubiese enamorado de otro personaje -aunque es justo reconocer que me gusta la sencillez con la que resuelven esa rivalidad entre Arturo y Gawain-, porque demuestra tener más química con casi cualquier otro.

Falta ese último paso adelante

Escena Maldita

Más allá de eso, hay alguna escena en la que los retoques digitales cantan bastante, pero en general el trabajo de ambientación es más que notable y permite crear un universo convincente y atractivo visualmente. Quieras que no, este punto resulta esencial para que uno se sumerja de lleno en una historia así, porque siempre es malo que uno esté todo el rato está pensando lo falto que luce esto o aquello. Aquí es algo puntual y además se abre la cámara más de lo habitual en las producciones Netflix, donde muy a menudo se abusa de los planos cerrados confundiendo cercanía con intensidad dramática.

En lo referente a la revisión del mito artúrico, ‘Maldita’ opta por un enfoque claro en el que vincula el poder de la espada con la inevitable corrupción de su portador. Me hubiese gustado que se profundizara más en ello -la idea de una Nimue villana resulta muy jugosa pero acaba reducido a un par de destellos-, pero tiempo habrá para ello si así lo deciden. Además, ese Merlín en horas bajas interpretado por Gustaf Skarsgard es todo un acierto, tanto cuando uno no tiene claro a qué está jugando exactamente como cuando todo parece aclararse en el tramo final.

Sí que me acabó sabiendo a poco la forma de utilizar a los Paladines Rojos tras venderlos como poco menos que una amenaza imbatible, pero a cambio la serie se preocupa de ir preparando un paso adelanto en su forma de actuar que ya nos deja un gran combate en el episodio final cuando el Monje Llorón finalmente actúa en consonancia a sus raíces. Eso sí, a ‘Maldita’ le hubiese venido de lujo un clímax con mayor fortaleza, ya que deja un cliffhanger curioso, pero lo que sucede antes daba para algo mucho más potente.

En resumidas cuentas

Me lo he pasado bien con ‘Maldita’, aunque me da la sensación de que no ha querido o no ha podido dar ese paso adelante tras un comienzo prometedor. Es como si se sintiera cómoda en el terreno planteado, confiando en que las sucesivas conexiones con la leyenda artúrica fueran suficientes para conseguir ese puntito extra que tan bien le hubiese venido.

Puedes ver 'Maldita' en Netflix

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