Desde que empezó 'Stranger Things' y, especialmente, con la llegada de la última temporada, se ha transmitido la idea de que su equipo creativo y artístico formaban una especie de gran familia en la que la paz, el amor y la camaradería estaban a la orden del día. Pero todo tiene un lado oscuro y los hermanos Duffer, máximos responsables del show de Netflix, demuestran que, como suele decirse, "Familia, la Sagrada y colgada de un cuadro".
Cosas de familia
Durante un evento en el Hollywood Forever Cemetery —vía Deadline—, el actor Noah Schnapp, que dio vida a Will en la producción de la Gran N del streaming, explicó que uno de sus grandes cambios desde que comenzó a trabajar en 'Stranger Things' hasta que concluyó su periplo en ella fue la confianza para aportar ideas que fue ganando con el tiempo.
Empezando de niño, llegas todo nervioso y asustado y crees que tu opinión no se valora. Mientras te haces mayor, piensas, "No, he estado con este personaje muchos años y también tengo una opinión que importa". Y creo que llegando a esta [última] temporada me sentí seguro de ello.
No obstante, la comunicación con los Duffer para comunicar estas ocurrencias no es que fuese muy fluida, ya que Schnapp ha confesado que los Duffer tenían una costumbre bastante horrenda: dejar sus mensajes en visto.
O sea, los Duffer pueden hablar sobre cuántos mensajes les envié que quedaron sin respuesta con ideas y pitches para varias cosas, y videos de "¿Debería hacerlo de este modo o de este otro?".
Cuando el actor lanzó el dardo, el productor Shawn Levy aseguró que los showrunners "leyeron todos y cada uno" de los mensajes que recibieron, pero Jamie Campbell Bower, que interpretó a Vecna en la serie, afirmó que Schnapp no fue una excepción a lo que parece una norma.
También, como Noah, mandé un montón de mensajes que no se respondieron. Pero los chicos son muy dulces porque dejaron que me enrollase y luego retomábamos el tema más tarde.
Por supuesto, Ross Duffer salió al paso contestando a Schnapp con un contundente "No se quedaron sin responder, ¿de qué estás hablando?", a lo que el actor respondió con elogios al "cariz colaborativo como directores" de los mandamases y con una amenaza velada: "Puedo enseñar las pruebas". Por suerte, las risas y el tono que envolvieron las acusaciones hacen pensar que las sangre no llegará al rio... por el momento.
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