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13 razones para odiar la Navidad: lo peor de lo peor del cine navideño de toda la historia
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13 razones para odiar la Navidad: lo peor de lo peor del cine navideño de toda la historia

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Sabemos que si estás en modo Scrooge durante buena parte del año, la época de Navidad no mejora la situación. Tu mal humor se ve exponencialmente multiplicado por la obligación coyuntural de la felicidad y el próspero año nuevo, y que hacen que te hierva la sangre, ¿verdad? Es normal: ser un o una cascarrabias a tiempo completo es un trabajo que no conoce de festividades ni vacaciones, pero todo parece volverse en tu contra, aún más, durante estas fechas. Y las películas son la guinda.

No hablamos, por supuesto, de las pelis que, a golpe de humor negro y sentimientos turbios critican las costumbres navideñas con cierta mala baba, de la perturbadora 'Bad Santa' a nuestra variante favorita del cine de psicópatas, el de los papás noeles asesinos de 'Noche silenciosa, noche sangrienta' y derivados. Aquí hablamos de las películas de genuinos sentimientos navideños: comedias familiares disfrazadas de sátira suave y que lanzan mensaje acaramelados pro-comilonas festivas.

O necias perversiones del 'Cuento de Navidad' de Dickens, mucho más cruel y siniestro de lo que se cree por culpa de decenas de adaptaciones en horario infantil. O fantasías sobre Papá Noel acerca de gente que no cree en Papá Noel y llega Papá Noel a cantarles las cuarenta. El catálogo es interminable, las películas horribles y sí, lo sabemos, obran en ti el efecto contrario al que intentan: ponerte rabiosamente en contra del árbol, el portal de belén y las opiniones sobre la coyuntura política de tu cuñado.

Nos ponemos, pues, full Álvarez Guedes y te brindamos una selección de melindres navideños que te reafirmará en tu odio hacia esta época del año. Agárrate a la nariz de Rudolph con una mano, sujeta firme tu UZI con la otra, que eso que cae del cielo no es nieve. Es caspa.

'Santa Claus' (1959)

Una película tan navideña y a la vez tan erróneamente festiva que te puede dejar al borde de la demencia. Atiende al argumento de esta chifladura de nacionalidad mexicana, dirigida por el simpar estajanovista de lo extraño René Cardona: Santa Claus es un alienígena que vive en un castillo espacial con Merlín el mago, un reno robot y un montón de (alegres) esclavos infantiles de todas las razas. Pero Satanás odia la Navidad y envía a sus secuaces a la Tierra a sembrar el caos. Santa Claus debe impedirlo.

En 1989 conoció una versión doméstica remontada, con todas estas partes cuestionables podadas y la aparición de Satanás extirpada del todo. Se quedó en 63 esqueléticos minutos y se retituló 'Santa Claus: The Motion Picture' para ver si colaba alguien y la confundía con la mucho más millonaria y aburrida 'Santa Claus: La película'. Que, por cierto, ya que la mencionamos, fue una superproducción mastodóntica -pese a su aspecto decididamente barato- y que enfrenta a Papá Noel con un elfo malo (Dudley Moore) y un fabricante de juguetes avaro (John Lightgow).

'Santa Claus Conquers the Martians' (1964)

Hemos dudado acerca de si traer esta película hasta la selección porque sí, este pimiento navideño de Nicholas Webster es horrible, pero también entrañable, y desde luego mucho menos venenoso que algunas de las recientes comedias navideñas que citamos más abajo. Pero lo cierto es que 'Santa Claus Conquers the Martians' está siempre en todos los listados de películas navideñas horribles, así que conviene rendirle algo de reverencia.

Básicamente, la película trata de un complot marciano para secuestrar a Santa Claus y que enseñe a los chavales del Planeta Rojo a apreciar el espíritu de las fechas (y vean menos la televisión). La cosa se calienta cuando tres nmarcianos deciden asesinar al venerable anciano. Todo ello entre robots, decorados de corchopán, niños asesinables y serie Z en todo su esplendor.

'Star Wars Holiday Special' (1978)

La entrega favorita de 'Star Wars' (recordamos: es oficial) para quienes Star Wars ni fu ni fa. Pero esto es distinto, esto es diversión del calibre de 'La aventura de los Ewoks', con escenas de sitcom doméstica de wookies, el reparto original sudando como pollos de la vergüenza, y Leia cantando al final un villancico épico sobre la sintonía de John Williams. No nos extenderemos porque esto da para artículo de mucho sufrir y rechinar de dientes, pero como empalagosa oda a la concordia del cosmos y al fun fun fun en una galaxia muy, muy lejana, no tiene precio. Aprende, Disney.

'Jack Frost' (1998)

No nos atreveríamos a decir que es el drama familiar navideño más espantoso de la historia, porque ya se ve que la competencia está ajustada, pero sí que podemos decir, que, tal y como avisó Roger Ebert en su día, estamos ante la criatura generada por CGI más repulsiva de todos los tiempos. Es Michael Keaton, volviendo a la vida para reconciliarse con su hijo, al que no hizo demasiado caso porque era una estrella del rock.

Melodramática y empalagosa como una bañera de manzanas dulces, feísima y absolutamente pasada de moda. Pero no conviene confundirla con los subproductos de terror, muy superiores a todos los niveles, 'Jack Frost' (1997, con el mismo argumento que la de Michael Keaton pero en clave 'Muñeco diabólico') y 'Jack Frost 2: Revenge of the Mutant Killer Snowman' (2000).

'Sobreviviendo a la Navidad' (2004)

Por todos los krampus, preferimos mil veces al Ben Affleck muerto por dentro odiando a Batman con toda su alma que al Ben Affleck en forma de 2004, recién salido de 'Daredevil', 'Paycheck' y 'Gigli' y dispuesto a afrontar 'Jersey Girl', 'Diario de un ejecutivo agresivo' y 'Clerks II'. Su carrera toca un extraño fondo (seamos honestos: un poco igual que cuando lo está petando) con 'Sobreviviendo a la Navidad', una comedia al mismo tiempo con muy mala leche y muy humana.

Aquí es un ejecutivo que paga a los nuevos inquilinos de la casa en la que se crió (James Gandolfini y Catherine O'Hara) para que se hagan pasar por sus padres en Navidad y recuperar algo de su feliz infancia. Sí, tan pocho como suena: algo de comedia de trompazos y muchas miradas al infinito, ojos de ternero degollado y un tono general apagadísimo, casi funerario. La película navideña más triste de la historia.

'Una Navidad de locos' (2004)

Traía la trilogía de '¡Vaya Santa Claus!' como horror familiar navideño al servicio de ese hombre atrapado en el cuerpo de una chinchilla que es Tim Allen, pero he encontrado algo mejor. Una semidesconocida comedia vacacional, 'Una Navidad de locos', coprotagonizada por Jamie Lee Curtis y que es auténtico veneno invernal camuflado con buenos sentimientos. Si te acercas a ella en plan Scrooge, saldrás no ya como el Fantasma de la Navidades Futuras, sino directamente como los Cuatro Jinetes del Apocalipsis.

Cuando la hija del matrimonio protagonista decide pasar la Navidad fuera de casa, éstos deciden "saltarse la Navidad" y ahorrar para hacer un crucero. Algo que no están dispuestos a consentir los meticones vecinos del barrio (encabezados por el peor Dan Aykroyd de la historia), que se pasan la película intentando convencerles de que tienen que gastar, comprar y consumir en estas fechas, como hace la gente normal. Al final, Tim Allen descubre el significado de la Navidad a golpe de enfermedad gravísima (sic) y deciden consumir mucho, muy rápido, y recuperar la fe en estas fechas señaladas. ¡Todo buenos sentimientos!

'Natividad: La historia' (2006)

Oscar Isaac es San José es esta película bíblica en modo Grandes Relatos de Tele 5 (o de 13TV) que cuenta todo el tema del Nacimiento, y esas grandes preguntas que todos nos hemos hecho alguna vez: Momento Concepción, qué cara se le queda a José (en serio, se habla de eso). O... ¿es la estrella de Belén un OVNI? Lo mejor es que físicamente los actores dan el pego para lo que se supone que era la época, y no son californianos con sandalias, a lo que se suma un detalle morboso que parece que dio que hablar en su día: Keisha Castle Hughes, la Virgen María de 16 años, estaba realmente embarazada cuando rodó la película, lo que en cierto sentido, puede entenderse como una cosa inadecuada, ¿no? Para todo lo demás, 'La vida de Brian'.

'Un vecino con pocas luces' (2006)

Danny De Vito sabe una cosa o dos de humor negro y crítica a la institución familiar (de 'La guerra de los Rose' a la olvidada pero estupenda 'Duplex'), pero en este trabajo como actor a las órdenes de John Whitesell (ehm... 'Esta abuela es un peligro 2') se dejó el vitriolo olvidado para facturar una comedia amable sobre dos vecinos (el otro es Matthew Broderick, adorable pero no disculpable) en patética competencia por ver quién celebra la Navidad de forma más escandalosa. Algún chiste afortunado (las casas están tan iluminadas que se ven vía satélite) no compensa la avalancha final de buenos sentimientos y familias reencontradas por encima de las dificultades.

'Fred Claus: El hermano gamberro de Santa Claus' (2007)

¿La última persona a la que pondrías al frente de una película que te ayude a recuperar el espíritu navideño? En efecto, Vince Vaughn, que con su manifiesta capacidad para transmitir mal rollo en películas completamente inocentes, da vida aquí al hermano descastado de Santa Claus (otra elección de casting extraña: Paul Giamatti), al que acude a ayudarle sembrando el caos de mala manera. Más chistes sobre elfos enanos de los que puede soportar un humano medio, nieve falsa para aburrir y el diseño de producción más empalagoso desde 'The cat in the hat'.

Si te has quedado con más ganas de Vaughn apático y navideño, busca 'Como en casa en ningún sitio': él y Reese Witherspoon tienen que acudir a las cuatro fiestas navideñas de sus cuatro padres divorciados. Es tan divertida como te imaginas.

'Kirk's Cameron Saving Christmas' (2007)

"Let's put Christ back into Christmas". Con ese slogan no es de extrañar que esta -a su manera- entrañable pieza de propaganda católica, propiciada por el tronadísimo Kirk Cameron, no tardara en convertirse en uno de los chistes recurrentes de las Navidades de 2007. Un rotundo roscón (y no de Reyes) se llevó en Rotten Tomatoes, y Kirk Cameron, picado como un fan de 'Star Wars' cualquiera, intentó hackear las puntuaciones de la web convocando a sus fans.

No lo consiguió, como se puede ver, y la crítica Christy Lemire la describió como "la The Room de las películas navideñas". Y no nos parece bien: la película será un horror, pero su honestidad a la hora de enviar un mensaje de "Santa Claus y los árboles de Navidad ya no son cosa de paganos perversos sino, por suerte, símbolos fagocitados por el cristianismo" debería de ser valorada. Tanto entusiasmo para nada.

'Una niñera bajo sospecha' (2007)

Esta la has visto con total seguridad en una de esas soporíferas sobremesas en las que no sabes en qué posición ponerte después de la innovadora decisión de tu tía-abuela de organizar una comida con siete platos principales. Shannon Doherty, repetimos, Shannen Doherty es una ladrona de joyas que huyendo de la policía se refugia en el pueblo donde se crió (un plan sin fisuras). Hasta que descubra el auténtico significado de la Navidad, claro, en lo que puede entenderse como un predecesor blanco e insufrible del argumento de 'Bad Santa'.

'El cascanueces en 3D' (2010)

Una de las tradiciones inevitables de cada Navidad, junto a las pesadillas animatrónicas de las grandes superficies, es el Cascanueces, inspirado bien en el mítico ballet de Tchaikovsky, bien en el cuento de ETA Hoffman. Su ambientación navideña y su mensaje esperanzador ha vivido múltiples revisitaciones, pero ninguna comparable a esta versión con ratas nazis que electrocutan tiburones por diversión (literal). Según su director, nada menos que Andrei Konchalovsky, era su proyecto más querido desde hacía veinte años, pero el resultado parece una excusa para lavar dinero de la mafia húngara, país coproductor del film.

Pese al talento implicado en la película (Nathan Lane, John Turturro, una jovencísima Elle Fanning pronto llamada a causas más dignas), el resultado es espeluznante y aterrador y con algunos de los peores efectos CGI de todos los tiempos. Visto lo visto, quién sabe si habría mejorado con secuencias de ballet.

'Las peores Navidades de la gata gruñona' (2014)

Tal cual la cara de Grumpy Cat, la sensación memética felina de Internet de hace unos pocos años: así se te va a quedar el gesto cuando veas esta TV-Movie de Lifetime en la que la gata habla con la voz de Aubrey Plaza y cuenta la historia de una niña que oye voces en su cabeza (de Grumpy Cat, concretamente), lo que le hace entablar amistad con la felina. Al final, la malhumorada gata recupera la fe en la Navidad, por suerte para todos.

¿Cómo 'Garfield' entonces? Bueno, no. En realidad, mejor: Grumpy Cat no mueve la boca, así que la desganada voz de Aubrey Plaza se oye en todo momento en off, lo que permitió a la actriz y guionista mejorar los diálogos. El resultado, con todo, es absolutamente atroz, como se ve en el trailer: Plaza no parece estar enfadada, sino deseando salir de allí a cobrar su cheque.

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