Coge a David Lynch, quítale toda la atmósfera y exquisita vanguardia, y tienes uno de los thrillers más incorrectos y entretenidos de los 90

Coge a David Lynch, quítale toda la atmósfera y exquisita vanguardia, y tienes uno de los thrillers más incorrectos y entretenidos de los 90

Un reparto explosivo con Matt Dillon, Neve Campbell y Kevin Bacon nos lleva por un enrevesado guion de erotismo criminal

1 comentario Facebook Twitter Flipboard E-mail
Juegos Salvajes 1998 Neve Campbell
pedro-gallego

Pedro Gallego

Editor

Muchas veces el gran atractivo de acercarse al noir clásico es aquello que atribuimos como elegancia. Algo que está, ante todo, en la atmósfera, porque los elementos con los que se elaboran las historias no pueden ser más chungos o incluso morbosos. El detective moralmente desahuciado, la femme fatale, el crimen en cada rincón, las intenciones siempre a buen recaudo que sólo se deslizan en lo más íntimo.

Todo es bastante condenable, pero verlo en una película antigua resulta embriagador. Si se ve en un neo-noir, la atmósfera es casi más intensa y volátil, a veces incluso sexual. David Lynch entendía esto y lo aplicaba en su cine más vanguardista y exquisito, exaltando a menudo lo absurdo para equilibrarlo con suntuosa elegancia que elevaba desde ‘Terciopelo azul’ a ‘Twin Peaks’. Si le quitas ese toque que parece fina bisutería, bueno, tienes algo que parece completamente opuesto como ‘Juegos salvajes’ (’Wild Things’, disponible para ver en alquiler en Amazon o en RakutenTV).

Salvaje y desmadrado

Con todo, en cierto modo este vulgar y exaltado sexythriller lleno de giros de guion enrevesados acaba complementando esa visión del neo-noir de Lynch, sólo que llevado a extremos más morbosos. Más proclives a entretener, aunque la película de John McNaughton parezca estar dinamitando desde dentro las convenciones de una película convencional y accesible de suspense.

Sam Lombardo ve de repente su vida puesta patas arriba al perder su trabajo de instituto por ser acusado de violar a una de las alumnas, hija de una de las familias más ricas de la zona de Florida. La investigación del caso lleva a un policía, Ray Duquette, a encontrar a otra mujer acusando a Sam de lo mismo, pero encontrando indicios de que no es todo lo que parece.

Matt Dillon, Neve Campbell, Denise Richards y Kevin Bacon forman el reparto que conforma un extraño cuadrado interpersonal donde hay tantas líneas internas cruzándose que resulta casi mareante. ‘Juegos salvajes’ es la clase de película con tantas piruetas en su trama que incluso esta sigue explicando cosas mientras se están mostrando los créditos.

‘Juegos salvajes’: la elegancia del mal gusto

Juegos Salvajes 1998 John Mcnaughton

Es algo de apariencia ridículo, basto en una importante cantidad de momentos, y una glorificación del mal gusto. Tanto, que acaba funcionando. McNaughton, que previamente exploró los oscuros extremos humanos en crudas películas como ‘Henry: Retrato de un asesino’ (’Henry: Portrait of a Serial Killer’), hace su propia vanguardia soterrada en una casi satírica bomba de relojería que pisa todos los jardines que puede.

Sus miradas no pueden ser más incorrectas y bordear más lo irresponsable a la hora de tocar cuestiones como el consentimiento o la corrupción moral. Pero parte de su continuo juego de humo y espejos elimina el poder leerla con intención de buscar conclusiones definitivas. Es parte de un perverso atractivo que acaba entreteniendo cada fibra de tu ser, incluso aunque parte de ti quiere sentirse mal por hacerlo. Es cine fascinante desde los parámetros más burdos posibles para conseguirlo.

En Espinof | Las mejores películas de 2026

En Espinof | Las mejores películas de intriga y suspense de la historia

Inicio