Publicidad

RSS Una mente maravillosa

Hay más cine ahí fuera | Fans racistas, humor solidario, homenajes y récord de selfies

50 Comentarios
Hay más cine ahí fuera | Fans racistas, humor solidario, homenajes y récord de selfies

Una semana más os traemos nuestra sección "Hay más cine ahí fuera", un repaso a otras publicaciones donde se tocaron temas relacionados (de alguna forma) con el séptimo arte. Esta nueva entrega llega algo más tarde de lo habitual pero repleta de contenido que espero os resulte ameno e interesante...

  • En Elseptimoarte podéis leer unas declaraciones de Michael B. Jordan donde responde a los que han criticado que interprete a Antorcha Humana en el reboot de 'Cuatro Fantásticos', porque el personaje de cómic es blanco y él es negro. El joven actor invita a sus detractores a sacar la cabeza del ordenador y salir a la calle.
Leer más »

Verdad y mentira en Hollywood (1)

25 Comentarios
Verdad y mentira en Hollywood (1)

He leído con mucha atención el documentadísimo y erudito artículo con el que Marta Peirano ha explicado la cantidad de falsedades, distorsiones e inexactitudes deliberadas que contiene 'The Imitation Game (Descifrando Enigma)' ('The Imitation Game', 2014), la película con la que Hollywood pretende legitimar, una vez más, su temporada de premios oficiales.

En este caso, la excusa es el matemático Alan Turing, homosexual reprimido que interpreta Benedict Cumberbatch. Pero no es el primer caso, ni tampoco el último. Pensemos un poco sobre las películas biográficas, un género casi tan antiguo como el cine.

Leer más »
Publicidad

'Una mente maravillosa', cine completamente deforme

97 Comentarios
'Una mente maravillosa', cine completamente deforme

“No tiene sentido estar chalado si no puedes divertirte un poco” – John Nash

En una crítica cinematográfica abundan expresiones como “buena” o “mala” película, y sus equivalentes. Pero hay otras que, quizá, debieran emplearse con mayor asiduidad ya que dan una idea mucho más nítida al lector de lo que se quiere decir, por mucho que se esté de acuerdo o no. “Mediocre” es una expresión que suena fatal, si bien quiere decir que el título en cuestión, o el artista, está en la media, lo que no es necesariamente negativo. Otra expresión que suena muy mal es “deforme”, es decir, algo cuya forma es completamente equivocada, desastrosa o inútil, y que sirve para muchas películas que vemos, aunque se usa muy poco. Eso sí, a la película de Ron Howard ‘Una mente maravillosa’ (‘A Beautiful Mind’, 2001) le va a la perfección, porque aunque podrían utilizarse otras que yo, por ejemplo, utilizo mucho (grotesca, mentirosa, vacía, inepta, tendenciosa, incluso abyecta), lo que más llama la atención, viéndola una vez más, es lo equivocada que está en su forma, pues siempre, siempre, importa infinitamente más cómo se hace el arte a qué se quiere contar con ese arte.

‘Una mente maravillosa’ pertenece a esa estirpe de películas que uno, en su ingenuidad, y en pleno siglo XXI, creería ya extinguidas, pero te descubres muy equivocado. De esas que te cuentan la historia de personajes casi angelicales, cuya vida queda trastornada por la tragedia (aquí, en forma de esquizofrenia paranoide aguda) pero que, pese a todo, triunfan en la vida, vencen a la adversidad, crecen como personas y terminan su historia felices y demostrando que el espíritu humano es extraordinario. Nada en contra, realmente, si esta clase de productos, destinados al disfrute de los espectadores menos exigentes, pasara desapercibido. Pero luego recibe importantes premios, atención mediática e importantes dividendos en taquilla, y ya la cosa cambia. Me veo en la obligación moral de denunciar que se ha aupado a los altares (por suerte, no por todos los que la vieron) a un producto que no se lo merecía en absoluto. No ya por mala película, algo tan relativo y hasta superficial, sobre todo porque pocas veces he tenido la sensación de que se de “gato por liebre” de una forma tan descarada. Y de formas hablamos, que a la hora de escribir críticas de cine, es lo que más debería importarnos.

Leer más »

Russell Crowe, mucho menos de lo que prometía

81 Comentarios
Russell Crowe, mucho menos de lo que prometía

Pese a que el actor posee en cine una libertad mucho menor de la que por ejemplo disfruta en el teatro, puesto que es el director de cine el único que elige su material con total independencia, un intérprete inteligente siempre tiene posibilidades de fraguar una carrera que, aunque nunca estará a salvo de la irregularidad, pueda hacerle sentirse orgulloso. Mucho más si es un gran intérprete, y más aún si es un intérprete famoso y con poder. El neozelandés Russell Ira Crowe es un gran intérprete, y gracias a su tesón y a su fuerza de voluntad, llegó a ser famoso y a disfrutar de bastante poder. Pero ni siquiera todo eso le ha servido para no echar a perder una carrera que en la segunda mitad de la década de los noventa se auspiciaba como impresionante, y que a día de hoy sólo se puede calificar como decepcionante, siempre respecto a las enormes posibilidades y expectativas que alguien de su talento puede suscitar.

De sangre galesa, maorí y noruega, Crowe nació en Wellington hace ya cuarenta y seis años, y sus muy humildes comienzos no le desanimaron para llegar a convertirse en la estrella (herida) que es hoy día. Cuando en 1996, siendo aún un don nadie en la industria, un tal Francis Ford Coppola quiso cenar con él en París para hablarle de un gran proyecto personal titulado ‘Megalópolis’, ya quedaba claro que aunque sus trabajos hasta entonces no eran gran cosa, Crowe llamaba la atención porque existía en él un brillo de diamante en bruto que pedía a voces ser desbastado. Aquel proyecto personal nunca se hizo realidad, y Coppola y Crowe nunca trabajaron juntos. En lugar de eso, se convirtió en el actor fetiche de Ridley Scott, que al mismo tiempo que le ofrecería uno de los papeles de su vida, también le convencería para trabajr en posteriores proyectos que han terminado por empequeñecer la promesa de un coloso de su oficio.

Leer más »

Los mayores desastres de la década (2000-2009)

301 Comentarios
Los mayores desastres de la década (2000-2009)

No todo van a ser listas de lo más relevante, también se pueden hacer de todo lo que nos ha parecido lamentable, burdo o directamente desastroso. Y por supuesto no hablo de desastre de taquilla, aunque alguno hay, si no de desastres estéticos. Hay para dar y regalar, sobre todo cuando se ponen trascendentes. Es decir, por supuesto que habrá sub-productos peor hechos y más indigentes que estos. Pero son desastres en relación a lo que pretenden ser, que es muchísimo. Vean, vean:

‘The Wrestler’

Todavía no entiendo cómo mis compañeros de Blogdecine pueden haberla defendido así. Tanto Alberto, como Jesús, como Beatriz, vieron en ella grandes valores cinematográficos. Juan Luis, sin embargo, era algo más moderado en sus apreciaciones. Yo, personalmente, no veo en ella más que artificio, feísmo gratuito, exageración, mediocridad. Más o menos ‘Requiem por un sueño, segunda parte’, por mucho que Aronofsky vaya ahora de humilde y de realista. En mi opinión, una colosal tomadura de pelo disfrazada de cine profundo y sincero.

La frase:

“El único lugar donde me hacen daño es ahí fuera” – Randy ‘The Ram’ Robinson

Leer más »

Jennifer Connelly o los ojos más bellos del cine

50 Comentarios
Jennifer Connelly o los ojos más bellos del cine

Hay actores que tienen algo especial. Se suele decir que “enamoran a la cámara”, o que tienen un talento innato a la hora de trabajar con ella, de modo que aunque la historia no sea del todo convincente, ellos sostienen la imagen con su sola presencia, casi sin esforzarse (o esa es la percepción que uno tiene, aunque en el fondo la realidad es muy diferente). Una de esas actrices maravillosas es la oriunda de Catskill Mountains, Nueva York, nacida hace treinta y nueve años, la hermosa y brillante Jennifer Connelly. Una de las más talentosas y desaprovechadas actrices de su generación.

Algo tienen los ojos de esta muchacha, ahora una mujer cercana a la cuarentena. Unos ojos que no, independientemente de la historia que vivan, siempre conservan un halo de infinita melancolía, de dulzura y de belleza. Esa belleza que tiene que ver con la dignidad, y con una capacidad hipnótica que trasciende con mucho el grueso de papeles que, por desgracia, le ha tocado interpretar. De entre las muchísimas actrices bellas y de talento que han sido infrautilizadas en el cine norteamericana, pienso que muy pocas se acercan al magnetismo de Connelly.

Leer más »
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos