Por qué 'Obsession' nos está obsessionando. 6 claves para entender el fanatismo por la gran película de terror de 2026

Por qué 'Obsession' nos está obsessionando. 6 claves para entender el fanatismo por la gran película de terror de 2026

Otro cineasta venido de YouTube, en lo que podría parecer una moda, pero realmente es solo el signo de los tiempos

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Obsession
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Randy Meeks

Editor

Durante años, muchos hemos abogado no ya por el retorno del cine de presupuesto medio, sino del que, directamente, cueste cuatro perras. Cuando Hollywood vio los millones que le podían dar las propiedades intelectuales si apostaban todo por ellas se dejó por el camino algo tan sencillo como el cine completamente original hecho con ganas, exprimiendo cada dólar y salido del corazón. Por suerte, el éxito de 'Obsession' y 'Backrooms' va a suponer, sí o sí, una revolución en la industria. Algo está cambiando a medida que los millennials salimos de las salas de cine para dejar nuestro sitio a la Gen Z. Y menos mal.

Hay algo en estas películas que va más allá del éxito o del atrevimiento: 'Obsession' es cine hecho con la artesanía de antaño, pero el lenguaje actual. Cine que entiende, que sabe escuchar a su público, que comprende que no podemos ver los mismos sustos una y otra vez en el cine de terror, que un grado de comedia es necesario para que la tensión funcione mejor, que no se puede tomar demasiado en serio a sí misma. Es, sin duda, el gran bombazo de 2026, sin importar las películas que vayan a deslumbrarnos de aquí a diciembre. Y, por suerte, no hace falta gastar un deseo para entender las claves de su éxito.

Ojo: Spoilers de 'Obsession'. Avisados quedáis.

A nadie le importa el lore

Obsesion

La creatividad empezó a irse de los despachos de Hollywood en el mismo momento en que el público empezó a tomarse los vídeos de Cinema Sins en serio y a creer que el hecho de no explicar el origen de cada cosa que salía en pantalla era un "agujero de guion". A 'Obsession' le da absolutamente igual que no sepas jamás de dónde viene la varita, por qué tiene esos poderes, cuáles son sus reglas o quién está al otro lado del teléfono cuando llama para quejarse: sería perder el tiempo en fruslerías en lugar de centrarse, como lo hace, en la historia que realmente está contando.

Cuando estrenaron 'Weapons', y para evitar cualquier tipo de posible queja posterior del público, todos los implicados se apresuraron a asegurar que habría una precuela centrada en la tía Gladys que explicara cómo consiguió sus poderes. No solo es absurdo e innecesario, sino que espero que en el futuro de 'Obsession' no haya ningún tipo de explicación del lore, porque sería tan insatisfactoria como innecesaria. Cuanto menos sepamos, mejor es lo que nos cuentan. La era de Cinema Sins ya pasó.

La peor persona del mundo

Bear

"Lo que pasa es que siempre os vais con los malos y a los buenos tíos no nos dais ni una oportunidad" es una frase que no solo es una señal de alarma como una catedral de grande, sino que ha germinado en el término peyorativo de los "nice guys": gente que se cree buena y agradable pero que esconde en sí las peores decisiones y opiniones bañadas en el resentimiento de sentirse secundario en su propia vida, rozando, interiormente, lo incel. Bear es un "nice guy" de manual, un tipo torpe, tímido y sin cualidades redentoras que, en lugar de mirar en su interior y tratar de cambiar, toma el camino más corto para conseguir a la chica que quiere. 

'Obsession' no deja de ser una vuelta de tuerca al "no es no", la cultura de la violación, la "epidemia de soledad masculina" y un espejo para que los "buenos tíos" se miren y descubran el mayor de sus miedos: que otros se den cuenta de que no eran tan buenos después de todo. Nada de esto hubiera pasado si Bear, simplemente, hubiera escuchado a la gente que tiene alrededor y no se hubiera obsesionado con tener a la chica de sus sueños, incluso contra su propia voluntad. Por supuesto, Curry Barker es muy inteligente y no lo convierte en un discurso ni una encíclica, pero el discurso no deja lugar a dudas: es el destrozo definitivo del "nice guy". Ya era hora. 

La pata de mono, versión Gen Z

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'Obsession', en su trama más básica, el mero andamiaje argumental, no inventa nada. Es la mano de mono, el deseo que sale mal, pero esta vez llevado hasta sus últimas consecuencias en una orgía de muertes y vidas destrozadas que saben a nuevo. Es, en parte, porque su director tiene tan solo 26 años y esa chispa que tienen los narradores que están empezando a contar sus historias al mundo. Una chispa que, mezclada con un estilo narrativo pulido a lo largo de los años en YouTube lejos de academicismos y mesas de productores, da lugar a una historia que no necesita auparse en viejos clichés para triunfar. 

Barker, consciente de que su generación, que ha crecido en Internet, no se toma en serio realmente nada y siempre pone a todo una pátina inicial de distancia irónica, la ha bombardeado, adelantándose a cualquier crítica, con un humor feroz y muy acertado que entiende perfectamente los nuevos códigos estilísticos adaptados a un medio por el que tiene tanto respeto como ganas de revolucionarlo. La Gen Z viene pisando fuerte y demostrando que el cine ya es suyo y, a diferencia de la mayoría de directores millennials, tienen algo que contar. 

Imaginación al poder

Ssion

Si tenemos en cuenta la inflación, 'Obsession' ha costado un poco menos que 'La Matanza de Texas', pero ha hecho lo mismo que aquella para solventar el poco presupuesto: tirar de imaginación. Pocos lugares, cinematografía oscura, secuencias malrolleras fáciles de editar... Su director se ha asegurado de crear planos icónicos y hacer que, gracias a una portentosa labor de fotografía y edición, parezca haber costado muchísimo más. Es difícil no admirar la labor de alguien que con un presupuesto mínimo ha conseguido que luzca como una película de terror de primer nivel.

Por supuesto, la imaginación no solo se queda en lo visual: su guion nunca se queda en la solución obvia y está retando al espectador de manera continua, permitiendo que prediga lo que va a pasar a continuación, para después utilizar los propios tópicos del género y regatear las expectativas. El resultado es burbujeante, divertido y, aún tomando cientos de referencias tanto visuales como argumentales, único. Estamos tan acostumbrados a adelantarnos a la trama cayendo en lugares comunes que siempre es un gusto cuando una película decide conducir por carreteras secundarias. 

Entre la risa y el susto

Obsesion

Es muy normal que, después de un susto, acabemos riéndonos a carcajadas. Forma parte de los sentimientos humanos, eliminar con una risa la vergüenza de habernos asustado: dos sensaciones unidas por el shock, la adrenalina y la dopamina. Reírse en momentos de auténtico terror es la única manera de liberar la tensión acumulada, y 'Obsession' lo entiende a la perfección, alejándose de esas cintas que pretenden ser de terror puro pero su gravedad y seriedad acaban causando el amodorramiento general. La película comprende y perfecciona el timing de manera precisa, sin necesidad de recurrir al gag puro, diluyéndolo dentro de un muy agradecido humor negro.

Pero el hecho de utilizar la comedia no es sinónimo de suavizar el terror: 'Obsession' me ha dado auténtico miedo, ¡a veces al mismo tiempo que me estaba haciendo reír! De hecho, consigue equilibrar mucho mejor la cantidad de horror y cachondeo que otras intentonas recientes como 'Destino Final: Lazos de Sangre'. Barker es consciente de que ambos sentimientos nacen del mismo sitio, y consigue unirlos de una manera magistral, culminando una alquimia casi imposible y absolutamente fascinante que muchos directores más talluditos llevan años buscando sin éxito.

De YouTube al mundo

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No es que los chavales hayan decidido ir al cine en masa a ver esta película por casualidad, claro: el canal de su director, That's a bad idea, tiene casi un millón de suscriptores, y su vídeo más visto, el corto 'The Chair', suma 10 millones de visionados. La base de fans ya existe, y ha sido el espaldarazo necesario para llegar al siguiente nivel. Barker decidió que su carrera en YouTube fuera una especie de escuela de cine meramente práctica, y 'Obsession' se puede considerar su proyecto final. 

Durante años, los Youtubers nos han acostumbrado a vergonzosas pseudo-películas como 'Fred: The Movie' o 'Angry Video Game Nerd: The Movie', pero cuando el medio se ha asentado y madurado, también lo han hecho sus películas subyacentes. RackaRacka ('Háblame', 'Devuélvemela'), Markiplier ('Iron Lung'), Kane Parsons ('Backrooms') y ahora Curry Barker han conseguido convertirse en el vivero de la industria. Antes eran los festivales de cortos, ahora YouTube. 

Con unos fans ya definidos, su trabajo es encontrar a más gente que les descubra a posteriori... y con trabajos tan increíbles como 'Obsession' es muchísimo más sencillo. La nueva revolución del cine acaba de empezar, y enfurruñarte contra ella no sirve de nada. Simplemente, dedícate a disfrutar de cine joven hecho desde las entrañas. Ojalá hubiéramos tenido más la última década.

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