Este viernes, Will Smith celebrará su 58 cumpleaños y, pese a algún que otro tropiezo importante, lo hará aún como una de las más grandes estrellas de Hollywood. Y no, no solo me estoy refiriendo al infame momento de la bofetada a Chris Rock. Su carrera ha sobrevivido a crisis creativas, decisiones muy cuestionables y etapas de desgaste que perfectamente podrían haberlo hundido. Pero, ¿cómo ha logrado resistir a todo esto?
La respuesta se encuentra en 'Will', su autobiografía, donde recuerda una lección de su infancia que acabaría moldeando su capacidad de resiliencia y su inquebrantable ética de trabajo. Tenía 11 años cuando su padre derribó una pared deteriorada de 4x6 metros. Podría haber llamado a un profesional o a algún manitas para reconstruirla, pero en vez de eso decidió que Will y Harry, su hermano, fuera quienes la levantaran de nuevo:
"Un día, Harry y yo estábamos quejandónos de que esto era imposible y ridículo, que para qué demonios teníamos que construir una pared si era imposible y nunca se iba a terminar. El viejo nos oyó, tiró las herramientas, marchó hacia donde estábamos, me quitó un ladrillo de la mano, lo levantó frente a nosotros y nos dijo: '¡Dejen de pensar en la dichosa pared! No hay ninguna pared. Solo hay ladrillos. Su trabajo es poner este ladrillo perfectamente. Luego pasan al siguiente y luego a ese otro. No se preocupen por ninguna pared. Su única preocupación es un ladrillo'". Will Smith
Conforme fue creciendo, y lidiando con toda clase de problemas en su vida personal y su carrera como artista, el actor entendió perfectamente lo que su padre quería enseñarles con esa dichosa pared de 4x6: los grandes desafíos se vuelven insuperables si solo miras el resultado final, pero cualquier meta, por imposible que parezca, es alcanzable si sabes cómo enfocarlo: "El secreto de mi éxito es tan aburrido como predecible: te presentas y colocas otro ladrillo. ¿Enojado? Otro ladrillo. ¿Mal fin de semana de estreno? Otro". "He tenido que lidiar con el fracaso, la pérdida, la humillación, el divorcio y la muerte. (...) Y, aun así, cada santo día me he levantado, he mezclado hormigón y he puesto otro ladrillo. No importa por lo que estés pasando, siempre hay otro ladrillo justo ahí delante de ti, esperando a que lo pongas. La única pregunta es: ¿te vas a levantar a ponerlo?".
"Mi padre me dio mi nombre, me dio el suyo y me dio mi mayor ventaja en la vida: mi capacidad para capear la adversidad. Me dio fuerza de voluntad", quiso añadir en sus memorias sobre este tema el actor. Desde luego es un punto de vista interesante que, entre otros largometrajes, nos ha dado siempre lecciones de vida en la gran pantalla con cintas muy recordas como 'En busca de la felicidad' y, por supuesto, 'El príncipe de Bel-Air', con esas charlas profundas con Tío Phil que tenía entre chascarrillo y chascarrillo.
El actor protagonizará un thriller de acción
En cines no tenemos fecha para su regreso, si bien hace unas semanas supimos del desarrollo de SUPERMAX, un thriller de acción dirigida por David Gordon Green ('La noche de Halloween' protagonizado por él mismo donde dos agentes del FBI investigan un asesinato aparentemente imposible dentro de los muros de una prisión de máxima seguridad. También hay rumores de vez en cuando de 'Soy Leyenda 2', pero el proyecto no parece estar avanzando a toda la velocidad del mundo que nos gustaría a algunos.
Imagen | Bright
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